sábado, 21 de febrero de 2015

Esto era un poema pero se me desparramó en la ópera.

Dinora apareció, por lo general en los conciertos todos desaparecen, y muchas veces hasta el artista, y todo se vuelve sudor de animal muerto.

Pero Dinora...

En la pantalla electrónica salía la traducción, pobres idiotas, la opera se escucha con los ojos cerrados y el corazón abierto. Mostrando todos los fragmentos rotos, mientras la voz de ella crece como un río desde el abdomen, que le hace creer a los pedazos ciegos del corazón que yacen como islas sin agua, que esa voz liquida y cristalina son las partes que una vez no estuvieron rotas; y que tanto anhelamos de nuevo juntas, como el recuerdo vago de un olor, la idealización de un amor, un sueño. Y cocerlas sería sólo una soberana mamarrachada.

Pero sienten esa voz única como un abrazo. Y la infeliz Dinora nos hace creer que todos existimos, hasta los músicos; o el director, que su mayor mérito es no soltar las agujas del ruido y el silencio, para ponerse a llorar a los pies de Dinora.

Y al final todo termina, y los necios aplauden; pero nosotros, los que si sentimos, nos quedamos implorando un silencio eterno, eterno como lo trágico y hermoso que acabamos de vivir y jamás podremos explicar; y si pudiésemos, para qué. Y hay un llanto, un poema, un beso, y mejor dejo esto hasta aquí, mejor no pensar ni recordar... mejor dejar la voz de Dinora hacer eco eternamente en el silencio.

sábado, 24 de enero de 2015

Prólogo de Bolaño

Me parece que Ramiro era un gran lector, mucho mejor lector que escritor. Sintió el éxtasis de cada libro y eso le impidió copiarlo; por lo tanto, no le quedó de otra que hacer algo simple, pero que detallándolo tiene mucho de grande. Puede sentirse su alegría al escribir, de la única forma sincera, y esa es no dándose cuenta de que está siendo feliz. Creo que lo que los otros escritores ven en él es lo patético y lo amparan como un hijo que escribía pésimo, pero tiene la capacidad de ser tan tonto que se hace querer. Me parece que su muerte fue lo único grande que tuvo. Si no moría tan joven estaba condenado a ser un gran escritor, es decir: a la miseria absoluta.

17 el chismoso.

Un chico me preguntó a manera de confidencialidad que si la Chama y yo intentábamos tener sexo. Dije que dejabamos eso para cuando nos casemos. No quiero que nadie sepa nuestra vida íntima. Eso no es de caballeros.

38 Conociendo a la parcera

Al llegar  de España, una chica me estuvo mandando mensajes de texto. No sé cómo es, pero dice que es amiga de una de mis primas, y que vio mis fotos y le parezco lindo. No he sabido más de la Frentona. La chica misteriosa y yo hablamos todos los días, gastamos mucho dinero en llamadas. No sé cómo puede gustarme alguien que no sé cómo es. Creo que la uso como excusa para no pensar en la Frentona.

Fui a casa de mis primas para conocer a la misteriosa. Mis primas me dijeron que es fea, que la bonita es su hermana. Al parecer le mostraron la foto a su hermana y la misteriosa se enamoró de mí. Estoy estupefacto. De todas formas quise ir a verla, aparecimos de sorpresa en su casa y apareció ella, andana en pijamas, cuando me vio se metió gritando a su casa. Mi prima y yo nos vimos y reímos. Al cabo de unos minutos la chica apareció con un moño raro en la cabeza, hablamos. Es raro cómo una persona que se gasta horas hablando contigo por teléfono, cuando te tiene al frente, no dice nada. Cuando me iba me acompañó a la parada, unas niñas que parecían cucarachas me gritaron cosas: uy papi que bello estás. En mi vida había causado semejante impacto en una mujer, la misteriosa se enojó e iba a ir hasta donde ellas para darles una paliza. Le dije que no peleara y le di un beso. Hemos seguido en contacto por mensajes pero me gusta ahora una chica que conocí en una fiesta, se llama la Malandra. Descubrí que la Misteriosa es fanática de películas de capos, así que todo el tiempo me dice Parce, y yo también a ella. Somos buenos amigos a distancia.

Anoche mi prima y yo estabamos hablando de nuestros primeros besos, dormíamos juntos. Espalda con espalda. Empezaba a sentir su respiración fuerte, sin darnos cuenta nos volteamos y empezamos a besarnos. Me besaba como un perro lamiendo mi boca, pero se sentía bien. Luego me dio una patada muy fuerte y me dijo que no podíamos hacer eso. Fui al otro cuarto y me masturbé, aún me duele la costilla.

Segunda parte Marwan

Marwan, España.

Era un tío extraordinario precisamente porque era normal. Hicimos recitales de poesía juntos, era un show, decía que ser revolucionario no tiene mucho sentido si haces lo que todos los revolucionarios hacen. En sus recitales contaba anécdotas, era un Stand up comedy de poesía por así decirlo. De pronto se fue, en el fondo él sabía que un escritor debe ser famoso por lo que escribe y nada más, porque si primero se hace famoso haciendo otra cosa, sus libros están condenados al segundo plano, a ser pasatiempos, y para él la literatura lo era todo.

He compartido escenarios con otros chavales, casi siempre soy el mayor y entiendo que los jóvenes sean estúpidos y creídos, yo lo fui. Pero Ramiro precisamente sabía sus defectos, es como si tuviese un crítico dentro que le impedía escribir sin ver lo ridículo que es el oficio de escribir, y en eso consiste su literatura, en reírse de sí mismo, con un humor muy serio, muy genuino, todo lo que decía daba risa porque era verdas y te hacía ver dentro de tu alma mientras veía dentro de la suya.

Lo conocí por una chica muy guapa, en Murcia. Ella no quería saludarme pero él la arrastró y dijo frente a todos como si fuese un saludo:

"¡He Marwan, ella y yo queremos hacer un trío contigo!"

Los miré incrédulo, y prosiguió: tranquilo tío,  un trío heterosexual, a ella le gusta mucho por el culo y su fantasía es hacerlo en la cocina contigo y conmigo.

¿Luego de semejante encuentro, como no creer que era el poeta más fascinante del mundo?

Prólogo de Vargas Llosa.

Éste joven chico usó el pudor de una forma inversa, es decir, como un espejo hacía atrás. Nos muestra la intimidad de una vida para despertar cierto morbo, pero a medida de que vamos leyendo descubrimos que no hay tal vida sino una serie de juegos, de aventuras literarias, y tal vez, un homenaje a todos sus escritores. Ya que se dedica deliberadamente a plagiarlos y a admitir con un falso cinismo que lo hace, para demostrar que ser genuino es lo más falso que hay, es decir, ser un gran falsificador. Tampoco hay que agrandar su figura, hay  una alta probabilidad de que si no mueriese no pudiese apreciarse, pero el libro está escrito de una manera que nos perturba, que nos hace creer que su vida fue su literatura y se suicidó para poder llevarla a la realidad.

viernes, 23 de enero de 2015

Prólogo de Bolaño

Me parece que Ramiro era un gran lector, mucho mejor lector que escritor. Sintió el éxtasis de cada libro y eso le impidió copiarlo; por lo tanto, no le quedó de otra que hacer algo simple, pero que detallándolo tiene mucho de grande. Puede sentirse su alegría al escribir, de la única forma sincera, y esa es no dándose cuenta de que está siendo feliz. Creo que lo que los otros escritores ven en él es lo patético y lo amparan como un hijo que escribía pésimo, pero tiene la capacidad de ser tan tonto que se hace querer. Me parece que su muerte fue lo único grande que tuvo. Si no moría tan joven estaba condenado a ser un gran escritor, es decir: a la miseria absoluta.