jueves, 10 de marzo de 2016

Natalia

Qué diferente es despertar
de una pesadilla
en dónde un oso polar
rompe una capa de hielo
porque quiere comerme la nuca
y todo eso porque hace horas
el sonido de tu pecho no late en mi cuerpo
y el frío de mi sueño lo demanda
sin ti mi cuerpo no hace más que estar al acecho de ti.

Qué diferente es todo eso
qué diferente es todo
cuando sin despertarme aún
mis ojos sorprenden al amanecer
que trataba de irse silencioso
humilde como quien sabe que lo aman
pero no quiere molestar
"sólo venía a traer cosas bellas,
por si acaso estabas, para celebrar contigo;
o por si acaso no, para celebrar por ti".
Eso es lo que el atardecer, sin decir, me dijo.

Qué diferente es todo
cuando me despierto de una pesadilla
y para consolarme tengo un amanecer
y además tus ojos.

Junto a ese sol que sin saberlo tú me traes
pasan justo a mi lado ocho venados
no iba a contarlos
qué inútil tarea es a veces
nombrar lo que se vive por tan poco tiempo
pero tú me enseñaste la poesía de la matemática
y eran ocho, tenían un nombre que no les hacía falta
así como mi belleza, sin necesitarlo, se llama Natalia.

Entre otras cosas porque no hay palabra ni nombre
para describir cómo has revolucionado mi vida
el mundo es y será hermoso
más allá de mí
más allá de ti
pero desde que estoy contigo
todo cobra un significado diferente
no sé si soy feliz
siento demasiada alegría para saber cualquier cosa.

Hay un pajarito que canta y al cuál le tiembla mucho el pecho
tanto él como yo sabemos que no hay palabras para la música
que salir contigo a bañarnos de cantos en el amanecer
es el mejor homenaje
para lo que un poema con tu nombre representa
porque si te nombro en mis poemas no es
por las glorias de nuestro bello pasado
si te nombro en mi poema es
por la fuerza de amanecer florido y amarillo
que le das a todos mis sentidos,
porque todos mis sentires son contigo.





martes, 8 de marzo de 2016

El día internacional de mi mujer.

Todos existe y todo es posible justo ahora, esa forma en la que tu suave cintura se deja tomar por mis manos venosas y musculosas, esos puños que tanto has deseado que te golpeen, y besarlos, y acariciarlos y agradecerles la dicha de permitirte ser la mujer de un ser con tanto poder, tantos deseos por ti, tanta salvaje delicia.

Estoy acostado en la cama y mis enormes muslos se abren como una mariposa, es asombroso cómo un hombre tan joven, de rostro tan inocente, puede general esa enorme capacidad de ser deseado que te consume, que te hace odiarlo; odiarlo porque por más que lo intentes es inútil, siempre aparece una puta tras otra, todas haciéndote sentir un poco estúpida, por caer en una trampa, aunque al comparar tu vida fuera de esa profunda trampa de placer, ese odio sin dejar de ser odio pasa a ser la fuente de tus más perturbadores deseos.

Raga, Raga. Pronuncias mi nombre con una espeluznante forma de arrastrar la erre; que es como pensar en ser violado o en violar, y al mismo tiempo, abrir la boca frente al ventilador y sentir el aire cortando tu voz, y amenazando con cortar tu existencia. Esa alarmante y suicida curiosidad de una niña, esa necesidad de ser castigada y recibir el consuelo de los castigos por crímenes que no cometiste y que por eso producen tanto goce. Porque no es igual de delicioso imaginar ser una malparida que realmente serlo.

Mi pene se eleva, y en tu mente se evoca la imagen de ese cielo blanco apunto de nevar, sólo interrumpido por los enormes pinos desnudos que parecían las venas negras del cielo, las venas de mi enorme pene.

Afincas tus dedos en mi pene, sosteniéndolo como si de eso se tratara el mundo, y en ese enorme sabor al que jamás te terminas de acostumbrar pero al que siempre, en especial en sueños, sabes reconocer; encuentras la dicha, la incineración de tus conceptos, la feliz desgracia de haber sido amada tantas veces y de tantas diferentes formas por un mismo hombre, por un mismo niño, cuyo placer crea un abismo entre el fastidio de tu madre, los deberes cotidianos, la hipocresía en la oficina. Y todo eso está tan allá, y tú tan aquí. Deberías decirle a tus amigos que escriben cuentos eroticos, que puedo hacerles un taller acerca de cómo dejarlos en ridículo por su incapacidad de excitarte como yo lo hago.

Y es que siempre vas a pertenecerme, siempre será mío tu pensamiento; tendrías que destruir tu mente si quisieras libertate de estas delicias que se meten en tus hábitos más hondos, y que jamás dejan de sorprenderte. Y mi pene entra, te sacude, eres mía, eres mi perra, eres ese poema al que uno no puede terminar de leer sin masturbarse ¿Qué haces leyendo esto? Búscame ya, búscame como siempre, derramate de rodillas ante el placer que sólo tu dueño te puede dar.

La mujer infiel.

¿Por qué lo hiciste? ¿por qué te acostaste con él? ¿por qué te entregaste a sus brazos tan fácilmente?
Duele hoy creer que creí en ese juramento que me hiciste prometer, durante el sexo, llena de celos, en donde me pedías de forma imperiosa que no me volviera a coger a nadie que no fueses tú, en donde te disculpabas por haber creído que la libertad era acostarse con quien uno quiera y no elegir a la persona a la que quieres pertenecer.

Pero todo era sexo, sexo solamente, y tú simplemente me deseabas.

No creí que cumplieras tu promesa, son siempre las promesas tan incumplibles, y en especial en seres como tú, que lo entregan todo sin medirse, sin pensar en que pueden lastimar a quienes han decidido pertenecernos.

Pero tampoco creí que te entregarías así a otro, tan fácil, tan sin pensarlo, tan sin dudarlo, tan sin arrepentirte; como si anduvieses urgida de sexo, como si no fuese suficiente conmigo ¿hay algo de mí que te haga falta, que necesites buscar en alguien más? Y no me vengas con tu idiota excusa -que ni tú te crees- de que necesitas a más de uno para no sentirte sola, todos los que huyen de la soledad son los que jamás la han sentido.

¿Qué clase de compulsiva y despreciable fuerza fue la que te hizo romperme el corazón? ¿Tanto tiempo conmigo y aún no comprendes la entrega de mi amor? ¿Dudas de que te amo, por eso lo hiciste?

-¿Por qué, dime, por qué lo hiciste? ¿Por qué rompiste nuestro juramento? ¿Por qué te acostaste con él?

-Yo dejé de ser penetrada por ese hombre hace muchos días, pero por lo visto él no ha dejado de penetrarte a ti ¿no es cierto?

viernes, 4 de marzo de 2016

Sheltered Love

No te vayas
quédate
no tengo miedo
me siento tan bien
y no es que piense
que mi mundo sin ti
es temor
y mi mundo contigo
es escape

lo que ocurre
es que uno no debería soltarse
de un abrazo
hasta que no termine de llover


todas las cosas
tienen su movimiento
su natural nacer
su natural morir
no lo interrumpas
quédate.

Uno debe observarse
y darse cuenta
de que cuando amamos
no lo hacemos dando lo que somos
sino dando lo que desearíamos ser

amémonos con lo que somos:
amémonos con lo que es.

No te duches
puedes oler a mí un ratito más
cuando el agua fría te empape
esta emoción no existirá
       y eso está bien
terriblemente bien
porque sin inexistencia
estaríamos condenando,
toda la vida,
a un sólo día;
toda la poesía,
a un solo poema.

Pero este no es e tiempo de no existir.

Es el tiempo de quedarte
de sentirme tuyo/
de protegerte
de amarte

en esta perezosa dicha,
en este irresponsable amor.


Adaptarse al sistema.

"Si no te adaptas al sistema, el sistema va a destruirte, debes hacerlo"

-Dicen todas aquellas personas que han sido destruidas por adaptarse al sistema, que les impone cómo pensar, cómo no pensar; cómo amar, cómo no amar; cómo vivir, cómo escapar de esa vida. Quienes no se adaptan al sistema, pueden morir, pero jamás ser destruidos. Una persona que se adapta al sistema, está destruida, aunque esté viva.

Vivir sin miedo, es vivir y morir en cada instante. Por lo tanto, es ser un ser integro, todo ser humano integro es indestructible, porque el único poder real es el poder de no corromperse, es decir, el amor.

Vivir con miedo, no es vivir.

jueves, 3 de marzo de 2016

Poema a los no amados.

A Luciana e Isa, mis hijas.


El problema no eres tú
él tuvo un mal día.
Además, no es feliz.
Con irte no lo cambiarás.
Si lo dejases, sólo se odiaría a sí mismo
como ahora te odia a ti.

El problema no es él
sino su pensamiento:
nos enseñan a odiarnos
porque nos enseñan a necesitar
estar seguros
y esa necesidad
esa búsqueda
genera el odio
al pensar que nos salvamos
pero
¿qué es lo que intentamos salvar?
¿intentamos salvar el mismo pensamiento
que nos destruye?

No, querido, no te sientas así
esas lágrimas no te salvarán
podrán insultarte siempre pero jamás herirte
porque amar es comprender
y comprender es compasión.

No, basta, no es tu culpa.
Así que no busques refugio:
en ningún Dios
ni en el odio a ningún Dios
ni en un partido de ajedrez
ni en un libro
ni siquiera en este poema.

Muere de instante en instante
con tus dolores y alegrías/
Muere al comprender lo que no eres
que no eres culpable
porque eso es la vida.

Tal vez no te aman, es cierto
pero
¿ellos comprenden qué es el amor?
¿quién que haya experimentado
el amor, lo verdadero
puede volver a destruir
todo lo que ve
por su incapacidad
de crear cosas bellas?

Tal vez no te ame, es cierto
pero
¿quién necesita amor
sino aquellos que no aman?


Dead Horse

  A Jenniffer y Carlitos





Ella me dijo
que jamás había acariciado a un caballo
qué dura tarea explicarle
que uno no acaricia a un caballo
uno acaricia un lenguaje
que todas las criaturas entienden
y que los humanos no sentimos,
pues tratamos de explicarlo.

Al caballo no se le demuestra nada
él ve alrededor para ver quién lo mira
o quién te acompaña
sin saber que lo hace
sin saber que eso simplemente lo imagino yo
sin saber siquiera que está mirando.

Él se acerca
y siente la pureza de un alma que no existe
un alma que simplemente muere
muere cuando le das un nombre
un alma que es todo cuando sientes
y es nada cuando piensas
o verbalizas
o haces poema.

Cómo decirte que él se acerca
como si estuviese
simplemente interesado
en buscar tu mano
a ver si tienes comida
-Lo cual es cierto
pero él no sabe
que lo hace
porque quiere tocarte
y que le han enseñado desde muy pequeño
que el único contacto
que puede tener con las manos
es el contacto que tiene
cuando éstas lo alimentan.

Él no está interesado en la comida
(se encuentra en un jardín lleno de ella)
pedírtela es una excusa para rozarte.

Qué ardua, qué ardua labor me he propuesto
explicarte cómo su hermoso pene crece
cuando se alegra por tenerte cerca
y cómo todos nos impactamos
nos saboreamos los labios
así como lo hacíamos
al ver su hermoso cuello
sus indestructibles músculos
y que debemos avergonzarnos
porque a uno le enseñan
que debe avergonzarse
de lo que es hermoso
y enorgullecerse
de lo que parece serlo

Cómo decirte que por un azar precioso
una bella mujer gorda
en silla de ruedas
(automática, quizá por eso es gorda)
pasea a un bello poni
y es muy amable conmigo
y comprende que no puedo tenerle lastima
por su postrada vida
porque un ser que ama
siente compasión
y da alegría
y por eso el caballo se acercó a mí
por eso y porque se sentía solo
tan solo como sólo puede sentirse un caballo
y esa soledad hermosa e inocente
es la que lo exalta en incomprensibles emociones
-quizá todas lo son cuando no tratamos de saberlo-
al verse en ese espejo miniatura y mucho más peludo
un espejo sostenido no más que por un breve y mal oliente lazo
-no lo olí, pero no hacía falta-
apretado por no más que cinco dedos
llenos de amor
llenos de coraje
llenos de miedo
llenos de una esperanza muerta
que la hacía galopar
con su mirada
porque muertas estaban sus piernas.

Cómo decirte, mi amor
que esas cosas no pasan cuando acaricias un caballo
que esas y todas las cosas
sólo pasan una vez
como la vida
y que sólo quien está despierto puede verlo.

Cómo hablarte de estas inconfesables lágrimas que siento
cuando comprendo que uno sólo puede comprender
las caricias de un caballo
cuando vemos un caballo muerto.