martes, 1 de enero de 2019

La mirada del amor

Creía entrever algo en su mirada que le seducía pero no sabía explicarse qué: era la vejez, o más precisamente, la manifestación de que empezaba a perder su juventud: sus ojos ensoñados, sólo repotanciados por el maquillaje; su sonrisa gastada de madre joven y una coquetería intrínseca en las mujeres casadas e insatisfechas, más que con su marido, consigo misma, por haber vivido una vida fácil y cómoda que la había llevado a sentirse ahora tan atrapada. Víctima de sus circunstancias, sin duda alguna, por eso el resentimiento ante su marido. Imposible esperar algún tipo de responsabilidad que la hiciese tomar el destino en sus manos, su irresponsabilidad la había llevado hasta allí, y como toda víctima, esperaba que la misma irresponsabilidad la sacase: es culpa de todo, menos de mí y mis decisiones.

Él era más joven, y lo que hallaba en su mirada, en su rostro, en su gastada sonrisa, no era otra cosa que a su madre cuando él era niño. Pero no lo sabía, no podía saberlo, ¿cómo saber que lo que llamamos amor no es algo ajeno a nosotros y que nos posee por completo, si no más bien el recuerdo de una seguridad absoluta que nunca fue tan segura ni tan absoluta pero que no teníamos forma de saberlo? y que bueno, porque de lo contrario, tal vez hubiesemos muerto.

Era una presa fácil -supuso, instintivamente, sin verbalizar- bastaba con ver la competencia: muy distinta a la que se hallaría en la búsqueda de una mujer en sus primeros y más jugosos años. El aroma a fruta fresca atrae a todo tipo de insectos, o tal vez sea la fiesta de los colores, o la blandura de la textura. Pero una vez que la madurez se colma, muy pocas frutas pueden conservarse en el árbol, y menos aún son las criaturas que quieren comerla del piso, abierta, y con moscas celebrando el resultado de su paciencia.

Era la ventaja del mundo antes de las redes sociales, tu competencia era tu entorno: muchachas pobres indicaban pobres competidores. El barrió era el paraíso del hombre de clase media, allí era rico. Pero ahora la competencia son centenares de muchachos sedientos a través de una pantalla, que al regalar toda su atención a cambio de nada, hace que la mujer no luche ni se esfuerce por la atención del muchacho que le gusta: puede llegar a casa, abrir su teléfono y llenar esa bolsa rota que existe en el interior de toda mujer que se llama ego, y necesita ser llenada de halagos y cumplidos todo el tiempo porque es así cómo mide cuánto vale.

Allí iba, mirándola, ella pretendía estar desprevenida, víctima -siempre víctima- de su deseo, del momento, de lo espontánea que a veces puede ser la vida. Invitándolo con sus ojos, arrodillándose ante la grandeza en la que sus ilusiones lo colocaban a él como un posible escape de tanta mierda, y él, inexperto pero irracionalmente seguro de sí, no imaginaba cuánto futuro iba a costarle darse en pedacitos de presente. Cuántas noches sufriría, cuanta paz y vida perdería, al perder la lengua, la fe, la convicción y la palabra, por beber de los sueños de aquella copa rota que lo desangraba en cada sorbo que bebía.

martes, 11 de diciembre de 2018

No es que ignore la llamada del amor

No es que ignore la llamada del amor, es que el amor me deja en visto, me cancela las citas, me dice que lo busque y no aparece, pierde el interés si demuestro que el mío es muy alto, empieza a buscar por quién cambiarme en vez de trabajar las cosas conmigo cuando no le gustan.

No ignoro la llamada del amor, es que no me respeta, es que es su naturaleza, es que hoy me dice que soy lo mejor que le ha pasado, y en dos semanas se va y no dice nada o si lo dice es peor, porque es una excusa para no lastimarme que insulta mi intelecto y mi confianza.

No ignoro la llamada del amor, es que me busca después de que no le fue bien sin mí, después que se acabó el periodo de luna de miel con otro, después de que me dijo que quedaramos como amigos mientras se iba con alguien más y yo le dije que no, que eso no era lo que quería.

No ignoro la llamada del amor, le pregunto, cuando regresa, que qué va a hacer para compensarme lo que hizo, le pongo a complacerme los deseos más sucios en la cama, le enseño quién es el que manda de ahora en adelante y qué castigos merece por no haberme valorado y respetado.

No es que ignore la llamada del amor, es que ahora él busca desesperadamente lo que le daba antes y no apreció, y yo no pierdo la calma, me mantengo masculino, fuerte y seductor. Y lo vuelvo loco, pero nunca le permito tener de nuevo sobre mí el control.

No ignoro la llamada del amor, a pesar de que ahora me deja decenas de mensajes y llamadas perdidas, ahora hace tríos conmigo y me cocina (mal) para reconquistarme, ya no me pide espacio, es ahora él quien me ruega por una relación, y yo no cedo por muy bien que la esté pasando.

Yo no ignoro la llamada del amor, a pesar de que me dice entre lágrimas que no me conmueven, que yo nunca le perdonaré lo que me hizo ni superaré lo que pasó, y en vez de sentirme como antes, escucho la voz de un perro decir: "We don't love them hoes".

No es que ignore la llamada del amor, es que ya no te amo, y me doy cuenta de que eso es lo que te tiene obsesionada conmigo, por eso tienes a otros de novios o de mejores amigos, y a mí vienes cuando necesitas sentir la fuerza de ese que no comparte el poder contigo.

No es que ignore la llamada del amor, es que me fallaste, y me doliste tanto, que ahora no soy capaz de permitir que me importes lo suficiente como para sufrir por ti. Ahora entiendo tu naturaleza, ya no quiero salvar tu mundo o ser perfecto para ti, ya no me importas, así como yo nunca te importé a ti cuando te quise.

Siempre me quisiste condicionalmente, apenas encontraste algo que parecía mejor, te desapareciste.

No ignoro la llamada del amor, simplemente entendí, que aunque jures que me amas, ese amor no existe.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Poema: No puedo evitar compararla contigo.

Descubro que me da miedo no estar solo.
Ella está aquí a mi lado,
duerme desnuda entre mis sábanas
como dicen los dibujos
de las mujeres que reposan
luego de ser poseídas
los artistas no mienten, expresan.

Ella duerme,
y la envidio,
¿Cómo poder sentirse tan bien
estando tan vulnerable ante un extraño?
podría matarla si quisiera
pero no la quiero tanto.

Acaricio su rostro,
mis manos se ven tan pálidas cuando la toco
parece que el muerto es otro.
Ella es tan caliente,
y tú tan fría,
tan lejana,
tan distante,
como si te hubieses perdido
en lo más hondo de mi interior
y ya nadie puede encontrarte
sólo recordarte.

Ella está tan ajena a mí,
en su propio mundo,
ignorando por completo que no puedo amarla,
como tú tampoco,
no sé si estés o no con alguien,
ambos sabemos que no podemos amar.
Que nos amamos tanto
que ahora estamos rotos.

No puedo evitar compararla contigo,
pretender que la acaricio,
cuando simplemente te busco con mis manos en todos los rincones de su cuerpo,
pero no te encuentro,
pero te extraño tanto.

Te extraño y temo,
porque ¿qué tal si estuvieras a mi lado
y al acariciarte, tampoco ahí pudiera encontrarte?
¿Qué tal si tú no eres realmente
esto de lo que tengo lleno los sueños
y que lleva tu nombre y tu rostro?
Ah, me arrepiento tanto de tantas cosas que ni deben existir o estar en mis manos
pero que de mi lado te alejaron.
Regresa,
aunque sea en los sueños
de ella que duerme
y poder besarte
a tráves de sus labios
y decirte
cuánto te extraño
y cuánto te amo.

lunes, 29 de octubre de 2018

Sé que nunca había leído un poema como este

Me encantas
me fascina que seas tan pequeña
que mi pene se sienta tan apretado y tan mojado dentro de ti
Me encantas
adoro cuando te corres mientras me lo mamas, flaca
y cuando te salen esos chorros de entre tus piernas
y toda la cama empapas
me encanta cuando cocinas para mí
y mientras me estoy comiendo lo que hiciste
te metes debajo de la mesa
para tener la dicha de comer mientras me lo mamás.

Me encantas,
adoro que te llame perra
y tus ojos brillen como estrellas porque te encanta
adoro cuando me dices que soy tu papi
y me lo chupas mientras aprietas tu peluche contra tus delgados brazos
eres tan tierna y tan sucia
estoy seguro que nunca habías leído un poema como este
porque simplemente nunca lo había escrito
así es
eres la mujer de Raga
tienes lo que otras ni si quieran pueden soñar
porque no hay otro como tu dueño,
ven,
besa mis muslos mientras leo:
eres mi esclava.

Ven, voy a protegerte
a cuidarte
a matar por ti
a dar la vida por ti
no hay otra como tú
mientras respire
nada va a faltarte.

Adoro cuando te corres viendo como otra me lo mama
adoro los tríos que todo el tiempo me regalas
adoro que nadie más conozca los secretos de tu piel
o el sabor de tus gemidos
tu vagina tiene la forma de mi sexo
el único que te ha penetrado y te penetrará
eres todo lo que necesito
mis deseos son tus ordenes
y cuando te pones celosa
sé dominarte para hacerte sentir amada
si alguien leyera esto nos criticaría
pero si pudiera sentirnos
nos envidiaria
porque nadie ha sabido amar tanto como tú me amas
y nadie se ha sentido tan protegida como tú
bajo mis brazos
mi poder y mi gobierno.

Eres mi nena,
mi princesa,
y yo soy el león
el rey de este reino
que entre los dos hemos inventado.

viernes, 26 de octubre de 2018

A ti, niño lindo.

Muy bien,
Empecemos esto
cabrón.

Me tardé en responderte,
no porque hayas estado todos estos días en mi mente,
sino porque la estaba pasando bien,
y ahora que tuve un día de mierda
tengo la rabia necesaria para hacerte pedazos.

Sí, qué bien, eres éxitoso.
Ah, estoy cansado de estos niños ricos,
que creen que se labraron su destino con sus propias manos
sólo porque no desperdiciaron la incontable cantidad de oportunidades con las que nacieron.
Como si fuese un éxito y no una obligación que llegasen a donde están.

Ahora bien, te comparas conmigo,
dices que eres un éxitoso y yo un perdedor.
Y es cierto,
soy el campeón de las derrotas
ni siquiera dios ha sido capaz de destruirme.
Míranos
tú lleno de triunfos, dinero y muchachas tras de ti.
Yo en un país extranjero,
hablando un idioma nuevo,
y trabajando en un trabajo de mierda
porque en Venezuela nací.

No te equivoques, niño lindo,
dentro de este profesor se esconde un malandro salvaje
¿Qué sabes tú de ser rechazado por mujeres solo porque no entienden bien lo que dices en su idioma?
¿Qué sabes tú de tener que defender a tu madre de maridos maltratadores?
Oh, qué bien, hiciste un vídeo de regetón mezclado con música folclorica en tu pueblo
y ya crees que vas a salvar al mundo.
Te crees mejor que Sabina,
y ni siquiera escribes tus canciones.

¿Qué te duele más?
¿Saber que con todo el éxito y dinero del mundo jamás podrás escribir como yo?
¿Saber que desvirgué a tu exnovia y ella nunca quiso estar contigo por tu fachada de niño bueno que realmente es un disimulo, una hipocresía
de tu cobardía?

No puedo envidiarte,
sólo puedo envidiar a gente por su talento para escribir, no por su fama o su dinero.
Mírame, sin un peso en el bolsillo ya andaba acostándome con quien quisiera por el poder de mi inteligencia y mi palabra,
¿Arrogante?
¿Arrogante, cabrón?
¿Qué sabes tú de estar al borde del suicidio y decidir vivir y darle un vuelco a tu vida?
¿Qué sabes tú de ver las estrellas y llorar por no poder ser feliz?
¿Qué sabes tú de haber estado preso y perder todos tus sueños?
¿Qué sabes tú de perder un país y a todos tus amigos y tu familia?
¿Qué sabes tú de luchar con una persona con cáncer y que luego de sobrevivir te deje porque la amaste demasiado y ella no sabe ser amada?
¿Qué sabes tú de Marissa y de cuánto la amo y cuanto la odio?
¿Qué sabes tú del maldito tatuador que trató de violar a mi Jeca y y lo dejé medio muerto?
¿Qué sabes tú de vivir junto a gente pobre y que te vean como un ejemplo?
¿Qué sabes tú de sufrir de depresión y engordar demasiado y luego empezar de cero?
¿Qué sabes tú de renacer?
Cabrón
yo no creo en dios
y me encontraré a Canserbero y a tantos genios en el infierno
y tú te puedes ir al cielo de los mediocres
tú escribes -o cantas, mejor dicho, porque no escribes nada a pesar de que le digas al mundo que sí- (debes tener cuidado con las mujeres, lo dicen todo luego de que te las coges muy bien)
Tú escribes lo que la gente quiere escuchar
yo hablo de vainas reales,
yo no soy el poeta lindo de las cajitas de cereal
Yo soy el poeta de los que sufren
de los malditos
de los que la vida rompe pero no puede destruir
¿Qué sabes tú de vivir en Venezuela  en donde los muchachos llevaban pistolas al colegio?
¿Qué sabes tú de acostarte con la mujer de un policia y disfrutar del peligro?
¿Qué sabes tú de que tu madre asesinara a alguien y mentir para salvarla?
¿Qué sabes tú de la vida?
Quédate con tu éxito,
no importa cuánto diner hagas
jamás llegarás a ser
Víctor Hugo Raga.

Estoy cansado de esta generación de mierda,
que creen que el dinero y el poder lo es todo,
yo no pertenezco a tu especie
no hay comparación
soy el hijo de Gabriel García Márquez,
de Saramago,
de Cortázar,
esto es literatura, mi hermano,
aquí no le dan premios a nadie por triunfar el la cultura de los mediocres
aquí se sufre
aquí se lucha
aquí se escribe
y se muere con la palabra en la mano
y una sonrisa rota en la boca.

lunes, 15 de octubre de 2018

Poem: She

I like the way your eyes
give a different meaning
to everything I hear.

Where did you learn
to look at me like that?
Like if you were Destiny
and at the same time mine.

I like the way you close your eyes
it makes me feel
That I can get use to
seeing you sleep by my side.

Is it too much to say?
that I don't need to utter a single word
when I sit quietly
and a green thought
hunt my mind
and is the thought
of the memory of your eyes.

sábado, 13 de octubre de 2018

Ella me pide

Ella me pide que no escriba
que le duelen los poemas que hago
que le he hecho daño con mis palabras
que defraudé su amor
cuando otra mujer me inspiró
o cuando respondí con poesía
a su traición.

Ella no entiende
que yo estoy dispuesto a morir por esto
que si tuve vidas pasadas
seguramente me quemaron vivo por esto
que he perdido a mujeres por esto
he salvado vidas con esto
he tocado y destruido corazones con esto
soy el amor imposible de tu novia por esto
soy el peor miedo de tu poeta favorito por esto
mi nombre está impreso en el azul del cielo por esto.

Ahora, cariño, si quieres que sacrifique mi libertad, mi pasión, mi vida entera.

Por tu inseguridad, por tu debilidad, por tu incapacidad para lidiar contigo misma.

Pues lo siento, te perderé a ti mil veces, y perderé a mil mujeres más.

Pero yo no sería el hijo de Oscar Wilde,
si no estuviese dispuesto,
a ir a la cárcel por esto.

Ya tú verás y descubrirás, que vas a seguir teniendo miedos e inseguridades, aun cuando no me tengas a mí ni a esto.

Pero por lo que me recordarás,
es por ser él unico hombre,
el único necio
que dio su vida por esto.