La literatura no hace sino registrar los encuentros con la belleza. ― Yasunari Kawabata
viernes, 12 de junio de 2015
L'italiana e il cane di peluche. traducido por @MarinaGrizzaffi
domingo, 7 de junio de 2015
Felicidad globalizada.
Esto no me gusta, me siento intruso. Los pasos me aterran: el sonido del talón sudado despegándose de la suela me parece el sonido de la muerte que se acerca.
¿Qué es la muerte? Salir.
¿Por qué? Porque afuera
Sólo hay obligación.
Me siento en paz; triste, solo y en paz. Con una confianza feliz que se esfuma al llegar los Otros.
La infelicidad son los Otros, los que vienen.
Llegan: tarde o temprano llegan.
¡Maldita sea!
(...) Y me arrancan: me recuerdan que soy infeliz, incapaz, impotente. Recordar es morir.
Llegan, y sólo proponen lo que no quiero porque si vinieran con lo que quiero ¿Para qué venir?
Si tuvieran algo que quiero, buscarían la manera de dejarme saber que lo tienen y yo no, aunque yo no tenga idea de qué coño es.
Luego me pedirían a cambio de poder acercarme, pero sin tocarlo, todo lo que tengo.
Sin permitirme si quiera la oportunidad de saber qué es lo que quiero.
¿Por qué?
Porque no quieren darme lo que quiero, sino controlarme.
A veces miedo sí miedo a veces miedo muchas veces miedo siento que me aman miedo y me dan muchas cosas que no quiero pero me hacen muy feliz muerte Pero me siento mal infeliz porque no quiero darles nada infeliz porque los odio infeliz aunque me hagan feliz triste Porque aunque intento no saberlo siempre lo sé malditasea Ellos me trajeron a un mundo donde no tengo más opción que ser libre o esclavo ayúdame Y me asusta sálvame porque yo quiero otra cosa mátame
miércoles, 3 de junio de 2015
Musalizando.
Al mirarla, se abre, y puedo sentir a través de ella
Cómo tu felpuda barbilla reposa
Brillante de placer en mi hombro.
Tu respirar es profundo,
Se estira y se quema a sí mismo
Cuando tu pecho de niña se infla.
Como niebla me invade, más allá del cuerpo, un aliento de tu boca y de paisajes sólo conocidos en sueños; nutridos de memoria y de hambre del futuro.
Recorro sin tocarlos,
los relieves de la camisa que llevas puesta.
Una camisa que no he comprado
Y jamás ha estado en mi guardarropa,
Pero que es tan mía como tú.
Y de haberla tenido en mis manos,
A ella o a ti,
Eso importaría poco, muy poco.
Mío no es lo que tengo sino lo que siento mío con un ardiente sentir del que los propietarios de todo jamás sienten por nada.
Eres mía, tú y la camisa lo son, quizá por un derecho de envidia poética.
En el abismo de tu hombro,
se desplaza,
como la sed satisfecha,
Por la garganta,
Una luz rodeada de sombras que la protegen.
Aunque no sé, ni me importa saber,
Cuál es tu nombre, de él está llena mi voz.
¿Qué no es, acaso, el misterio, el mejor lugar para conocer ese lado desconocido, que las cómodas certezas, nos ocultan?
Siento,
Que eres algo nuevo, y,
Al mismo tiempo,
Que has sido mía desde siempre,
Y que siempre lo serás.
Siento, que eres nueva;
Es decir, que en ti,
Se me llenan los instantes de tiempo.
Siento, que eres nueva,
Y que, al mismo tiempo,
La novedad absorbe al pasado,
Al futuro, y a sí misma.
Siento, musa mía,
El ardor que rompe,
El ardor de la poesía.
Tu cabello desprende tu rostro,
Entre sombras,
De la imagen.
Te veo y te no te veo,
De perfil;
Te veo de la única forma que se puede ver lo que amas: incompleta, cerrando los ojos, para llenarte las sombras con mis anhelos y ausencias.
Y al final de tu camisa,
Después del sepulcro de tela,
Que asesina, aun vivas, tus caderas:
Nace la poesía sucia,
Ese rincón árido al cual humedecen mis deseos,
Que hacen brillar en la oscuridad,
Al cerrar lo ojos, mis placeres.
Este dulce sabor de hacer amena la amargura de no poder alcanzarte.
El agitado y mudo respirar
Al borde de tu curva vertiginosa y deliciosa;
El no aburrirme nunca de este deseo,
Porque jamás será satisfecho.
El profundo apetito por sodomizarte.
Y, a partir de aquí,
Deliberadamente destruir todas las sublimes
Insinuaciones que te escribí antes.
Porque la poesía sucia es ternura y destrucción, es el caos, la convivencia de mis demonios; es lo único que quiero, el único universo donde habito sin hábitos, donde me eres posible.
Y es así, y se acabó.
Fotografía tomada por Laura "Lalu" García (@Hija_del_odio )
La modelo: alguna vez debió ser alguien, pero ahora es un poema de Raga; y, como suele pasar con quienes hago poesía, se jodió para siempre: pasará a la historia recordada por lo que nunca fue, el gran amor de un poeta menor.
martes, 2 de junio de 2015
Give Me A Kiss To Build Dream On
Un beso que sea como apretar bien fuerte tu culo.
Un beso que se vaya contigo y camine como si fuese yo,
Dulcemente sujetado de tu mano:
Un beso para que sepan todos, que eres mía,
Hasta cuando no me tienes a tu lado.
Yo sé que menos enfermizo sería:
Abrir mi mente, besar a los otros junto a ti.
Compartirte en la utopía de una orgía.
Sería lo razonable,
Pero yo quiero que me beses.
Y me hagas soñar aunque sea por un segundo:
Que soy el dueño del mundo, si tú eres mía.
Amar es poseer.
lunes, 1 de junio de 2015
Esta noche eres realmente imaginaria.
Realmente, no quiero decir nada, no te esfuerces en buscarle
Ese misterioso sentido que puede tener el modo en el que tu nombre digo.
No, amor, no, esto no tiene sentido alguno, solamente me gusta decirlo.
Es tan lindo, saber que aunque no estés y no me ames, puedo decir tu nombre.
Voy a escribirte los versos más bonitos esta noche.
Yo sí voy a escribirte los versos más tristes esta noche.
Si hay algo que podría empeorar este dolor de ti,
Sería sentirlo con falsa modestia.
Como un poeta malo que se cree bueno porque
Lo llaman bueno quienes de Neruda no saben
Más que algo de primavera y versos tristes esta noche.
Yo sí haré los versos más bonitos esta noche.
Esta noche no seré mediocre, esta noche, mi amor,
Por esta noche, no empezaré cada verso con ese ridículo:
No soy esto, no soy lo otro, no siento esto o aquello.
Esta noche y en estos versos no caben los clichés
De ayer ni los de hoy.
Esta noche, mi vida, esta noche,
Soy capaz de creerme capaz de todo.
Hasta de escribir un poema que sea todo,
Si decir realmente nada,
Además de que me dueles.
Y todo eso, mi amor, todo eso,
Porque esta noche de ti, no tengo nada.