martes, 31 de julio de 2018

Masturbación.

No, no había nada nuevo, todo lo que se podía hacer era jugar con las piezas del rompecabezas de la conciencia, barajar el pasado, reinventar lo inventado, hacer de las piedras juegos, y jugar hasta el cansancio.

Para qué la monógamia si mi cuerpo me da lo suficiente para dos a la vez, hagan filas, las de senos grandes de un lado, las de senos pequeños del otro, que me encantan los contrastes y sin variedad no me siento completo.

Un paso al frente las que sólo me he cogido en la imaginación, por favor. Las que me dejé de coger a la izquierda, y las que me sigo cogiendo a la derecha.

Muy bien, aquí está el guión, las del frente me dirán que soy lo mejor que les ha pasado, las de la izquierda que no pueden vivir sin mí y se arrepienten de lo que perdieron, y las de la derecha que soy el mejor, y que les encanta compartirme, porque no quieren verse nunca como las de la izquieda, y nunca han sido tan felices como cuando fueron las de al frente.

Maravilloso, luz, cámara y acción.

Esa sí que fue una gran escena, ganarán el Óscar de la masturbación.

Aquí tienen sus sobres con poemas, gracias por la colaboración.

Cariño, no le digas a nadie, en tu sobre no hay poema, en tu sobre está mi corazón.

lunes, 23 de julio de 2018

Te quiere: un poeta que te sopla, diente de león.

Me dirigí al baño y me detuve a observarme en el espejo, no a observar con la memoria, o con la imagen que uno tiene de sí mismo, esa que alguna vez leí que todos tenemos y es cinco veces más atractiva de lo que realmente es. Supongo que no siempre es así, todos somos románticos como un personaje de Goethe, y podemos sentirnos bellos o hermosos dependiendo de tantas cosas.

Pero no, esta vez me vi, de cerca, no hermoso ni feo, sino que me vi, de cerca. Sabes, la diferencia entre verse y recordarse es que al recordarse uno siempre se ve como distante, como lejano, como si uno fuese una cosa diferente a lo que está mirando.

Pero no, me observé de cerca, con la llama de la atención total en mis ojos, una llama tan intensa que todo miedo o deseo se había desvanecido de la mente.

Pasé por la alfombra, y no pude evitar transportarme a aquellas noches en las que di vueltas incesantes frente a la chimenea, mientras trataba de contener con todas mi fuerzas la ansiedad, para no rogarle a esa persona al otro lado del teléfono que por favor, nunca, nunca me dejara.

Me sentí lleno de una energía enorme, me di cuenta que en esos días nada a mi alrededor existía, toda mi mente estaba en ella, o bueno, en el espacio imaginario que había construido de ella y en el que la esperaba cada noche.

Caminé hasta la ventana, con tanta energía desbordante en mi cuerpo que olvidé cerrar la puerta, los hábitos no existen cuando uno vive intensamente. Abrí la cortina y posé mis brazos sobre las pilas de libros, se sentían frescos al roce de mi suave piel, y asomé la mirada a esa noche de verano oscura, lluviosa, sin luna e impenetrable.

Luego pensé en la luna, y apareció en mi mente un recuerdo que me dejó desnudo y desprotegido.

Recordé las noches anteriores a la primera noche con ella, y recordé a esas, las que fueron su ensayo. Siempre la había aceptado como una verdad absoluta, pero nunca me cuestioné, por lo menos no de forma seria, viéndome directo a los ojos, sin miedos, como frente a ese espejo, la posibilidad de haberla inventado, y así fue.

Antes de ella ya la estaba buscando, intentando inventarla en cada mujer que la precedió, descartándolas a todas, sufriendo de ansiedad cuando una parecía ser, pero no, y todo en secreto, porque soy muy astuto, es decir, muy imbécil. 

Ella llegó a mi vida, y lo que no sabe es que la andaba buscando, necesitando, antes de siquiera conocerla. Necesitaba perderme en sus ojos, abandonarme por completo, ignorar por completo la cruda realidad de mi vida, y perderme en ese mundo en donde todos mis deseos eran realizables.

Y fuimos reales e inmortales mientras ambos lo creímos, dos personas no se dicen que se aman desde la primera noche al menos que tengan enormes carencias, profundas heridas, insondables necesidades insatisfechas.

Y eso fuimos, no un amor, sino un espejo mutuo, en el cuál pudimos darnos cuenta de que no importa cuánto deseo, ni cuánta fantasía, ni cuánto miedo: el pensamiento nunca podrá inventar el amor.

Oh, querida, me siento tan liberado, por fin puedo dejar de buscar en ti eso que me falta, porque eso que me falta nunca lo tuviste, era la carencia, el vacío, lo que me hacía inventar un escape, un oasis, un espejismo en tus tristes ojos.

Si no hubieses sido tú habría sido cualquier otra, y lo lamento, lamento todo el daño que te hice cuando decidiste irte de mi vida y me sentí traicionado, asustado, perdido y que sin ti no podría vivir, aunque traté de ocultarlo lo más que pude, eso fue lo que sentí.

Conocí a una persona muy tierna, con una dulzura hermosa, y si algún día lees esto, lo cuál lo dudo, quiero que sepas que me siento muy agradecido por todo lo que viví contigo. En mí podrás encontrar un amigo, me siento en paz, más en paz que nunca, porque al verme realmente a mí, pude verte con claridad a ti, y no eras la proyección de mis anhelos, fuiste sólo una persona muy linda con la que tuve buenos momentos, y ahora que dejo por completo de aferrarme a esta historia, podré decir que serás de ahora en adelante un bello recuerdo, una siempre acompañante sonrisa.

Mis mejores deseos para ti, que crezcas y florezcas siempre.

Te quiere:

un poeta que te sopla, diente de león.

domingo, 22 de julio de 2018

La canción de nosotros

Esta canción es para nosotros
los abandonados, los incomprendidos
los rotos, los quebrados, los heridos.

Los de las virtudes invisibles
los que no merecen lo malo
los que no buscan destruir a otros
para conseguir lo que se supone que es bueno, lo que han deseado.

Nosotros, los que no nos vendemos a la hipocresía de los ideales
a la falsa adulación de los talentos
que cambian palabras
por dominación o poder o por sexo.

Nosotros, los tranquilos, los incontrolables, los nunca domados;
los que parecemos maleducados
o groseros
porque no abrimos la puerta
para que no puedas lastimarme.

La vida está llena de desafíos
pero yo no sé a dónde ir
y en mi corazón no hay un llamado a ninguna parte
me pregunto para qué existe tanto humano
en un mundo con tan pocos amantes.

Esos somos,
los que no nos abrimos
para no ser aconsejados
para no recibir lástima
para no ser juzgados
o catalogados
de autocompasión
o de fracasados.

Esto es todo,
el mundo es tuyo,
te lo regalamos
sólo dejanos de joder
jamás entenderás lo que se siente
ser un Cronopio enamorado.

martes, 17 de julio de 2018

No hay nadie aquí

Las hojas estaban quietas,
delicadamente colgadas del árbol
había un tranquilidad y un silencio inmóvil
parecía que el mundo acababa de crearse
de crearse realmente
como esas cosas que existen
sin ser invenciones del pensamiento.

Los museos, los puentes, las ciudades, los libros, los dioses. Todo ese mundo imaginario que hemos inventado, el cerebro jamás deja de estar en ruido, respondiendo a cada desafío inapropiadamente.

Pero había silencio en ese instante, y no había nadie detrás de los pensamientos, no había nada.

Un adiós para siempre, qué hermoso, te miro despedirte de mí sin aferrarme a los recuerdos, porque somos eso, recuerdos, lo conocido, lo que sabemos.

No, no hay nadie aquí detrás ni nada a lo que aferrarse.
Existe amor aquí, pero no la falsa ilusión que garantiza sin poder cumplir un parasiempre.

La eternidad no existe en el tiempo, lo eterno es todo lo que no tiene tiempo.

Lo siento, no hay nadie aquí a quién lastimar, no hay nada que puedas poseer, o herir, o dominar.

No hay nada de lo que escapar.
Aquí estoy,
en medio de este hermoso cielo roto
lleno de un amor sin amantes
que resplandece junto al azul de la lluvia que empieza a secarse por sobre todas las cosas.

domingo, 15 de julio de 2018

La vi llorar por ti

La vi llorar por ti
y descubrí
que su amor siempre fuiste tú
yo sólo fui una hermosa
y poco recurrente fantasía.

De haber muerto yo,
ella probablemente nunca se enteraría,
tal vez yo no la amo tampoco lo suficiente,
para decir que me agradaría cambiar lugares contigo,
siendo honestos creo que entre tú y yo, yo soy mejor persona
pero aunque no lo fuese
creo que aún así me gusta la vida
déjemos que el héroe sea Carton
de todas formas esta no es una historia de dos ciudades.

Me haces pensar, sabes,
en todos los que como tú
me han llenado últimamente la vida de tanta muerte
en esos momentos siento que nuestra existencia no tiene sentido
estamos todos montado en un tren que no va a ninguna parte
y en el que estamos condenados a morirnos
y luego de la muerte no hay más tren
allá en ese eterno dormir sin sueños,
dormir sin sueños
porque uno sólo sueña ante el temor de despertarse
no, allí no hay nada,
y ojalá aquí tampoco hubiera tanto,
porque estamos tan llenos,
llenos de todo lo que duele.

Sí, le hice tantas veces el amor a tu mujer, fue hermoso y poético,
y te lo merecías,
te lo merecías porque ella te amaba
con esas mismas lágrimas en sus mejillas
que jamás se derramaran por mí.

Buen viaje, amigo,
aquí se te recuerda
con ganas de vivir esta absurda vida.

sábado, 14 de julio de 2018

Juan Andrés Calderón Miranda

Amigo, nunca te conocí.
Tu hermana llenó mis poemas,
cuando la vi por primera vez supe que en ella había algo
era más que una mirada, más que una voz, más que una mujer.

Eras un niño, eras guapo,
eras fuerte, estabas en forma,
lleno de sueños, lleno de una sonrisa de esas que tienen la frescura del silencio que promete cuando lo miras.

Te desvaneciste como se desvanece cada instante,
y yo no creo en dios, ni en las almas,
no creo que el amor sea la memoria,
ni que la verdad sea la treta imaginaria del deseo.

Pero no hace falta creer cuando se tiene una hermana como la tuya,
con el poder de tocarme y hacerme resbalar en su belleza que moja los pisos de mi vida.

Ah, no te conocí pero me dueles, me dueles como duelen todas las cosas crueles que pasan en este universo y que ni siquiera dependen de nosotros.

Oh, amigo, no te conocí nunca
pero mira
hoy escribo sobre ti
hoy muero aunque sea un poquito contigo.

No sé quién eres, es cierto,
pero ojalá hayas sido bueno,
ojalá este profundo dolor no sea nada
comparado al profundo vacío que dejas en la tierra.

Ojalá tu hermana sepa que cuenta con mis brazos,
así como tú cuentas con mis poemas.

Y si sirve de algo,
me ofrezco,
a que te expreses a través de mí
para que tu padre te sienta en sus hermosas e inmortales fotos
para que la voz de tu hermana te lleve y te traiga a donde quieras
y como todo pasa por hermosa o terrible casualidad,
aquí tienes unas cuantas palabras
llenas de un poquito de vida que duele
por toda la muerte que hoy no sientes
pero nosotros no podemos dejar de sentir.

Tu amigo siempre, aunque no te conocí,

Victor Hugo Raga.

miércoles, 11 de julio de 2018

Terremoto

De pronto aparece un recuerdo.
Una palabra
evoca en un instante
un cúmulo de cosas vividas
o deseadas
almacenadas en mi memoria

como si todo lo que me has hecho sentir desde que te conozco
se juntase para abrazarse
y ese calor de la vida a tu lado
me recorre desde el centro de mi cuerpo
hasta los lugares más recónditos
esos de los que sólo soy consiente de que existen
cuando te siento

Me quiebras las montañas con tu terremoto
pienso en tu dulce voz
suave como las voces que nunca quieren herir a nadie
pienso en tu suave cabello sobre tu rostro
en el secreto misterioso de tus ojos
que nunca volveran a ver nacer
estos milagros que nacen de mis manos
pienso en tu boca cerrada cuando piensas
y en tu boca abierta cuando escuchas
en las historias que me contaste,
y me asombra,
cómo se puede poner en crisis este país
con la simple brisa de tu risa en mi memoria.