sábado, 30 de marzo de 2019

Demasiado tarde

Me parece extraño
a decir verdad
que regreses.

Me cuesta creer
que genuinamente
pienses que al volver
yo siga sintiendo lo mismo
que sentía
la última vez que te fuiste.

De pronto te acerques
como probando las aguas
para ver si es seguro
para ver si puedo ser
tu segunda opción
o tu tercera
si es que no funciona
lo que sea que lleves en tu vida
en estos momentos.

Pero me temo que yo no siento lo mismo que alguna vez sentí,
y que no te veo como la persona especial que alguna vez creí.
Eres libre de tomar las decisiones que quieras
es cierto,
es lo que a toda mujer le encanta decir y proclamar ahora.

Pero te tengo un secreto:
nunca serás libre de las consecuencias de tus acciones.

¿Fueron hermosos los momentos que viviste conmigo?
Qué bueno,
es una lástima que los aprendas a valorar tan tarde.

Mira la hora,
tengo que irme,
el deber me llama.

No, no llores.
Parte de crecer es aprender a perder y a valorar lo que perdemos.

Me conociste,
me perdiste,
y aprendiste.

Te deseo una vida llena de poemas,
pero yo no voy a escribirte.

Ser mi musa tiene un precio.
Ser libre también.

Tú elegiste tu camino,
no tienes a nadie a quien culpar.
Eres la responsable de tu destino.

Pero te lo dije, es tarde,
siempre es demasiado tarde
para regresar a lo que perdimos.
Debo irme.
Debes irte.
Adiós.

martes, 26 de marzo de 2019

Mi sumisa

Ellas es mi sumisa
se agarra de mi brazo
como para que no se la lleve el mundo.

Ella ve poemas en las paredes
y me los describe
y me besa.

Ella adora que yo sea su hombre,
que la cuide,
que la protega.

Ella es mi consentida
me escucha
me atiende
y me entiende.

Ella cocina para mí
porque llego muy cansado del trabajo
se pone ropa muy bonita
porque sabe lo que siento
al llegar a casa y verla
hay una magia que no puedo explicar
cuando el hombre domina
y la mujer enamorada y amada
se deja dominar.

Yo aprieto su breve cintura
la siento en mis piernas
le pregunto por su día
ella por el mío
y la dicha nos colma
en esos roles
en los que ambos encajamos,
para los que sentimos
haber nacido.

Ella conoce mi lucha,
y me anima,
ella valora mi esfuerzo
y lo equilibra.

No somos iguales,
nos complementamos.

Ella no quiere ser un hombre
quiere que yo sea su hombre.
Yo no quiero ser una mujer
quiero que ella sea mi mujer.

Y funcionamos tan bien
y se siente tan bien
que no me sorprende
que todos mueran de envidia
cuando expreso mi dicha en un poema.

Asperger

Asperger

Este poema es difícil de escribir.
Porque me embriaga de tristeza,
he tratado de posponerlo
de ignorarlo
de no plasmarlo.

Pero siempre hay un miedo a morirme sin decir la última palabra que me hace escribir como si no hubiera un mañana.

Eras niño,
tardaste cuatro años en decir tu primera palabra,
siempre que sueño contigo o que te pienso,
eres un bebé mordiéndome para rascar tus encías
ese olor de tu saliva de bebé
era tan hermoso y dulce,
cómo no amarte
si eres mi hermano
y yo nací para cuidarte y protegerte.

He ayudado a tantas personas,
a tantos hombres a encontrar su camino,
he cambiado tantas vidas para mejor.

Pero contigo no he podido,
ya no eres ese niño,
eres más alto que yo,
tienes un pene que te llega a las rodillas
y un espantoso cabello que parece una peluca barata.

Eres diferente,
en tu rostro se ve que eres extraño,
duele escribirlo,
pero para los otros debes parecer
loco, raro o retrasado.

Y yo trato de protegerte del mundo,
yo intento enseñarte a ser fuerte.

Pero tú sigues así,
encerrado en esa felicidad tuya
que tanto temo.

Yo no quiero que tú seas perfecto,
pero me aterra que nunca aprendas a vivir solo.
Yo soy tu hermano mayor,
yo sé lo cruel que son las personas
las mujeres
el mundo.

No quiero que nadie se aproveche de ti.
Pero te hablo y es como si no entendieras.

Eres inteligente y talentoso
pero tan ingenuo e inocente.

Traté de conseguirte un trabajo,
y todos trataron de ayudarte porque me querían mucho,
pero tú no podías,
nada que podías.

Es tan frustrante.
Dicen que eres una carga para mí.
Pero no eres una carga
eres mi hermano
y vamos juntos a salir adelante.

lunes, 25 de marzo de 2019

El adiós que nunca dije

Hay un fuego que me arde por dentro.
Un sueño que no debí soñar,
pero que bueno que a veces
me animo a hacer lo que no debo.
Hay una inspiración a mis poemas,
que no me volverás a dar.
Hay un placer y unas ganas
que no van a dolerme más.
Fue bonito mientras duró.

Pero mejor me voy sin despedirme,
sin explicarme,
antes de que duela más.

Uno sólo se despide
cuando quiere ser convencido
de que se quiera quedar.

Hay un beso que no te daré.
Hay un llanto que te negaré
en silencio sangraré
y sin mirar a atrás
me iré.

Ojalá creas
que este poema no es para ti.

Ojalá te imagines
que fui fuerte
que no me importaste
que nada significaste.

Ojalá tengas el olvido que mereces
ojalá mueras
sin el placer de saber
lo que es dolerme
lo que es llenarme de poemas.

Porque me gustas y me dueles
como la poesía misma:
soledad nuestra,
que bello instante fue su compañía.

Pero la vida es corta,
y tengo aún cosas que escribir.

Los poemas me llaman,
no es tu culpa,
es culpa de mis ganas
de quedarme aquí.

Ojalá no me olvides
y ojalá yo a ti sí.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Yes, Daddy

Eres tan puta,
me encantas.

Aprieto tu cuello,
¿Te gusta?
Yes, daddy.
Te doy una bofetada.
Harder daddy.
Siéntate en mis piernas.
Oh, yes, daddy.

Cállate. Aquí mando yo.
Oh, daddy,
I love when you talk to me like that.

Eres mía
oh yes daddy
nadie más te va a coger
oh no daddy
Me vas a pedir permiso para salir
Oh yes daddy
y si no te doy permiso no sales
Oh, no daddy
¿Te gusta tener que pedirme permiso?
Oh, yes, yes, daddy.
¿Alguien te había hecho pedirle permiso antes?
Never daddy.
¿Sabías que podía gustarte?
No daddy.
Piensa en todas
las mujeres que te envidian
que quisieran estar sentadas en mis piernas como tú
Oh, daddy
Piensa en todos tus exes
muriéndose de envidia
ninguno tenía idea
de que alguien podía someterte
como yo
Oh, daddy,
I like it daddy.
I'm yours daddy.
You are the best daddy.

domingo, 17 de marzo de 2019

No hay luz en Venezuela

No hay luz en Venezuela,
pero hay alguien que tú amas.

Y por primera vez desde que te fuiste,
los sientes más lejos que nunca.

Hay un manantial
que viene desde muy lejos
ardiéndose paso
buscando tus ojos.

Es como si todas las ganas de verlos,
de abrazarlos
que has sentido
desde que te marchaste
se aferraran a su ausencia
y estallaran en un instante.

Te sientes culpable.
A pesar de que sin pensarlo dos veces
te gastas el dinero que trabajaste
para que ellos no pasen hambre
igual te sientes culpable.

Te sientes culpable porque no puedes sacarlos
porque eso es lo que hacías cada vez que les llamabas o escribías
los sacabas un ratito
los traías contigo
les hacías creer
que un mejor futuro era posible
y allí los esperabas
con los brazos abiertos.

Pero se fue la luz en Venezuela,
y es como si te hubieran
secuestrado
de un golpe
a todas las personas que tú amas.

¿Y dónde estás?
¿Sin mí
quién te protegerá?

No, no hay luz en Venezuela
pero hay un dolor que apaga mis ojos
y todos me preguntan
qué me pasa
y yo no digo nada
porque tampoco hay luz
en esta Venezuela
que llevo dentro.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Es difícil

Es difícil.

Cuando ella es parte de tu vida, es muy difícil.

Pasas de escribirle a diario, de sentirte feliz al despertar cada día, y que no haya sido un sueño, que ella es de verdad y respira entre tus brazos, y te dice papi y te dice que te ama.

Es tan difícil.

Cuando ella se vuelve parte de tu vida, de tus planes, de tus sueños. Cuando confías tanto en ella que puedes contarle cualquier cosa. Cuando te acostumbras a celebrar sus triunfos y a sentirte más orgulloso de los suyos que de los tuyos.

Es tan difícil.

Cuando crees que todo está bien, que ambos van a vivir esa bella vida que vienen planeando desde que empezaron a amarse. Cuando sientes que el amor es una fuerza misteriosa e indescriptible que empezó desde el primer día, y que sólo hallas al mirar sus ojos.

Es difícil.

Cuando le quitas la virginidad y te sientes único, su super héroe, su guardían, su todopoderoso.

Cuando te dice que como tú nunca ha conocido a otro, cuando quiere arrancarte la ropa cada vez que te ve, cuando la transformas en la mejor puta de todas: la que es sólo tuya.

Es difícil.

Cuando ella no para de decir cuánto te admira, cuando la inspiras a diario a alcanzar sus sueños, cuando eres a quien le cuenta todos sus problemas y quien le dá los más sabios consejos. No sólo para ella, sino para su familia y amigos.

Pero te lo digo, es tan difícil.

Cuando antes de dormir le cantas canciones de Silvio o de Sabina, y le hablas con una voz de niño que sólo con ella usas, y al día siguiente ella te dice que soñó contigo.

Pero te lo juro, es difícil, y con una lágrima en mi mejilla te lo digo.

Que es difícil descubrir que ella estaba planeando dejarte desde hace tiempo. Que ella fingía su amor en los últimos días. Que pensabas que todo estaba bien hasta que te despiertas con un puñal en la espalda.

Y no sabes qué hacer, porque ella ya no te ama.

Dice que te ama, pero no lo hace, porque desde que el mundo es mundo no ha habido una sola mujer que te deje por amor. Ella sólo dice que te ama para no verse tan mal en su traición.

Es difícil, darte cuenta de que te duelen más los lugares en donde la pensabas que aquellos en donde estuviste con ella.
Darte cuenta de que la extrañas, de que hiciste mal en quererla con toda tu alma.

Es difícil,
descubrir que estuvo pensando en dejarte,
que te dejó tal vez por uno con más dinero, o porque quería irse a explorar todas sus opciones.

Es difícil darte cuenta de que no importa cuánto inviertas en una mujer, ella siempre se reserva el derecho a cambiar de parecer cuando sea que le dé la gana.

Y que si cree que una mejor oportunidad se le presenta, te dejará y no podrás hacer nada.

Sí, es difícil.

Despertar un día y darte cuenta.
De que nunca fue tuya la mujer que tanto amabas.
Sólo era tu turno,
sólo eran emociones pasajeras sin profundidad alguna.
Sólo eran palabras bellas,
sin valor alguno.

Tú creías que era el amor de tu vida
pero sólo era una más
como cualquier otra.