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domingo, 12 de julio de 2015

La despedida.

Escribes poemas porque te sientes más solo que nunca, cuando te aman.

He estado todo el día pensando en ti, y triste.
He estado todo el día triste por pensar en ti.


Sé que no te gusta que te diga esto, 
Pero me haces daño; 
Me duele que estés tan dentro 
De mi piel, mi sexo y mi corazón.

Me siento terrible, abatido 
Por la soledad de un Dios que lo tiene todo, 
Menos a ti.

Padezco la terrible certeza 
De que me dolerás toda la vida, 
Y cada vez más.

Lo peor es que sé, 
Que lo peor que se le puede 
Decir a una persona 
Para que te quiera, 
Es esto: 
Decirle que la quieres 
Como jamás a nadie.

Decirle que:

Sin ella tu mundo es incompleto. 

Porque cuando esto pasa, se va; 
Porque uno sólo se enamora 
De aquellos para quienes somos 
Completamente insignificantes.


De aquellos quienes no pueden querernos 
Porque no saben o no les da la perra gana; 
Así como yo lo estoy de ti, así como lo estarás
Vos, algún día, y no de mí. 
Porque yo te amo demasiado 
Como para que algún día 
Llegues 
Verdaderamente a amarme.

Me gustaría tanto que pudieras irte de mi vida, porque yo no puedo sacarte.

viernes, 10 de julio de 2015

¿Dónde?

¿Qué sabes tú de amor,
Si no has tenido que callar
Lo que siento por ti?

Estando tan lejos,
Teníamos que solamente amarnos.
Pero no estabas ahí.

Estuvimos a millones
De kilómetros de distancia;
Pero nunca te sentí tan lejana,
Como la última vez que dijiste
Que me amabas.

¿Qué sabe de poesía,
Quien no ha tenido
Que reescribir diez veces
La primera línea de un poema
Porque simplemente
No sabe cómo decir,
Que le duele tu olvido?

¿A dónde se han ido mis preguntas?
¿Por qué no siento tus respuestas?
Las últimas horas han sido
Las horas con más ausencia de mi vida
¿Dónde has estado?

jueves, 9 de julio de 2015

Algún día.

Algún día me voy a cansar
De tu forma miedosa de querer.
No vas a irte, voy a dejarte.

Algún día,
Verás el atardecer con alguien más.
Y como me gustaría que hicieras ahora,
Pero no lo haces:
Al verlo pensarás en mí, y no,
En quien está contigo.

Algún día,
Harás el amor con alguien más.
Como lo haces ahora, con tanta gente.
Y como sueño hoy, pero no haces,
Al ver sus ojos verás mi amor,
Y no podrás amar sin pensar en mí.

Algún día me amarás sin miedo,
Pero será demasiado tarde,
Porque ya no te amaré,
Porque habré partido.
Me iré, y como te lo di todo,
Hasta más de lo que sabía
Que podía dar,
Me iré roto y tú intacta quedarás.
Y ese amor que te mueres hoy de ganas por darme,
Podrido de no tener cómo entregarse a medias,
En la cotidiana mentira de esta,
Esta forma cobarde de huir a la que llamas amar,
Te quedará como los peores llantos,
Los que jamás te atreviste a llorar.

Algún día no disfrazarás de libertad,
Está frialdad con la que respondes a mi pasión.
Algún día, como hoy sueño,
Irás a detenerme en el avión,
Pero no estaré.

Algún día, te preguntarás en medio de tus gozos,
Si estoy bien, si te extrañaré o no,
Y me extrañarás.
Como hoy sueño que hagas y no haces.
Pero yo no estaré,
Y te dolerá, como hoy no te duele.

Algún día no morirás por mí,
No podré gozarte como se goza
De quien se muere de amor por ti,
Cuando ya es demasiado tarde.
Ese algún día no estarás,
Ni yo tampoco.
Porque ese algún día no es posible,
Porque hoy te amo.

domingo, 31 de mayo de 2015

Limando palabras.

Quiero limar palabras,
Sacarles un filo precioso,
Quitarles, todo lo que no necesitan.
En pocas palabras: limando palabras,
Me duele tu olvido.

Limando palabras,
Quitando de ellas, la política,
Religión o causas sociales.
Limando palabras:
Me duele tu olvido.
Como me dolía,
Cuando conmigo estabas,
Tu boca desplomada en besos,
Y luego sonreías.
Conmigo estabas, pero te extrañaba.
Saber que te ibas, dudar si volverías.
Limando palabras, me duele tu olvido.

Sé que me piensas, pero que será fácil,
Que me olvides, en uno o dos o tres ratos.
Porque querida, cuídate de éstas palabras:
Vienen con filo:
Si bien me duele tu olvido,
Me duele aún más, saber lo poco que te duele.
Eras una conmigo, eras otra con el mundo.
Porque fueron mis deseos, de traerte a mi mundo,
Lo que me dieron de ti, toda esperanza,
Lo que a escribirte poemas, le daba todo el sentido.
En pocas palabras, me duele tu olvido.

Porque limo las palabras, les quito tu culpa;
Y me siento culpable, de creerte culpable,
Cuando era mi pasión, la que te exigía conmigo
Esa desbordante entrega, que no tenías ni contigo.
Limo ahora, cariño, y me atrevo a decirlo:
Ahora limo tu olvido.

Te veo en el futuro, tan ajena a mí,
Como en cada instante, que no estabas aquí.
Jugando a ser, lo que despreciaba de ti.
Porque para mí, oh muchacha, 
Mucha de ojos de girasol salvaje.
Para mí no vales nada, si te vas de aquí (de mí).
Limando palabras, me doy el lujo, el permiso poético,
De repetirlas, muchas veces, en cada párrafo.
Porque limando palabras, todo se resume a esto:
Me olvidas,
Contigo,
Te quedas,
Conmigo,
Sin ti,
En mí,
Llena, llenándome, llenita...
De un profundo olvido.



*La patria de un poeta no es el país donde este nace, la patria de un poeta es la nostalgia.

sábado, 30 de mayo de 2015

Tú y el otro.

Te vi como nadie pudo verte,
Es decir, te vi como ese reflejo de la luna,
Que me eriza la noche:
Tan normal para todos, tan poema para mí.
Pero tú con otro, y otro, y otro.
Te vi como un sueño, con los ojitos cerrados;
Te vi como tal vez, nadie, ni tú, alguna vez te viste.
Pero tú con él, con él y también con él.
Te vi desnuda, y también sin ropa.
Te vi con odio, con amor, y con esa trágica
Y hermosa esperanza que excita mucho
Más que la señorita suerte.
Pero tú, con aquel, aquel, y aquel.
Te vi libre y a la vez mía,
Me vi tuyo, o tal vez no tuyo;
Pero, definitivamente, me vi en tus brazos
Como nunca antes estuve en los brazos
De cualquiera que me proclamara suyo.
Pero tú con ese, ese, y también ese.
Te vi cuando partí, te vi extrañándome,
Pidiendo que no me marche,
Te vi llorar como lloran quienes jamás extrañan.
Con una facilidad molesta.
Te vi en mi llanto, mi llanto de nostalgias,
Mi llanto seco, mi llanto que huye,
Mi llanto que mata y destruye.
Te vi hasta en las lágrimas que no derramé.
Pero tú con él, con aquel, con ese, y con otro.

jueves, 28 de mayo de 2015

Pajarito azul.

Pajarito azul, te vi volar esta mañana.
Como te vi ayer, antes de ayer e incluso
Creo que te veía volar desde antes de verte por primera vez.
Pajarito azul, te vi volar esta mañana
¿O te soñé? Pajarito, siempre que vuelas es hermoso
Porque siempre que vuelas es para irte.
Pajarito azul, me encantas porque tienes tres azules.
Uno fuerte, otro triste, y uno misterioso.
Pajarito azul, quería tomarte una foto;
¡Pero oh, mi pajarito azul, no hay nada que capture,
Ni siquiera mi melancólica memoria,
Ese fuegito azul que con tus colores se confunde!

Pajarito Azul, yo quise capturarte.
Sentir el suave plumaje de tu pecho,
Que me mires con tu cara preciosa de genio malhumorado.
Pajarito azul, incluso hice una trampa,
Torpe como mis torpes manos,
Pajarito azul, por favor no leas este párrafo.
Es un parrafo imperfecto,
Que sólo pretende, pajarito,
Capturarte; pero pajarito,
Dime, si no es en tu huida
¿En dónde más esta el fuego de tu arte?

Pajarito azul, te vi esta mañana.
¿Te vi o te soñé?
Pajarito azul, yo ni sé cómo es tu canto.
A veces camino, con pasos azules y tristes,
Perdido en tu recuerdo.
Y despacito, pajarito, despacito...
Coloco abiertos mis cinco poetas en un árbol
¡Oh, pajarito, no hay nadie quien me cuente de tu canto!

sábado, 25 de abril de 2015

Ensayo que prueba la existencia de Dios.

Habito en la morada de Dios,
Mi padre, padre nuestro y protector.
Dios entra a casa y no me hace mucho caso,
Cosa que me importa poco;
Me hace feliz saber que él está
Y le agradezco por dejarme quedar
En su hogar y cuidar de mí.
Dios me obliga a trabajar,
Y yo lo hago contento;
Porque si ustedes no lo saben,
En el paraíso todos seremos obreros de Dios.
No te asustes, hermano mío
-menciono entre sonrisas-
Dios es justo y no será como son los hombres,
Seremos felices todos de honrarlo
Con los dones que nos ha dado:
"Para su honra y gloria".

Como prueba de su amor les contaré mi testimonio:

A Dios le encantaba su moto;
Nunca la usaba pero le llenaba de tranquilidad
Entrar a casa y verla.
Le llenaba de esa paz parecida a la muerte:
La del hábito.

Tuve una resplandeciente ocurrencia 
Para servirle a mi Dios:
Cada día le refrescaba el polvo
Con una húmeda tela.
Dios veía y se alegraba;
Pero nada decía y nada en agradecimiento me daba.
No piensen mal si lo comento,
Es para ilustrar,
Mis acciones fueron desinteresadas.

Pero, por accidente, un día,
Le marqué una torpe cicatriz a su moto.
Fue ingresándola, al concluir mi tarea diaria
De moverla, humedecerla y contemplarla
Por brillosos instantes.
Dios se enojó conmigo y deseó matarme;
Pero fue misericordioso,
Y solamente me pasó por encima con ella,
dejándome minusválido.

Los impíos:
Homosexuales,
Fornicadores y pensadores;
Pueden arrojar saetas
Para debilitar mi fe en Dios,
Por su aparente injusticia;
Pero lo que ellos no entienden,
Porque no conocen su gloria,
Es que mi Dios actúa bajo razones misteriosas.

jueves, 16 de abril de 2015

Confesión: He sido un asesino.

Arrollé por accidente a tres jóvenes,
Pudiese creerse que fue por envidia:
Ya las había visto, y eran preciosas.
Les pasé por encima y ni cuenta me dí,
Estaba tranquilo, escuchaba a Violeta Parra
O tal vez Violeta me escuchaba a mí.

Hacía mis labores con dócil resignación,
Pero mi alma se estremecía de Chile.
No había sangre en el móvil del crimen
Por ende no me percate de mi delito.
"La justicia la hicieron los criminales"
Pensaba en forma interrogativa.

No pensaba en mí ni en mis víctimas.
Pensaba en Violeta y los mineros,
En la patria falsa, en el amor sincero.

Escribí en mi mente tres poemas,
Para Violeta, Mercedes y Eduardo.
Pero no los escribí porque se me olvido de tanto
Recordarlos, el día no dejaba de empezar:
Los pajaritos hacían coro y Parra.
Mi voz lloraba con un perezoso canto
Que parecía más bien quebrado aliento.

Fui a regresar la silla a su sitio,
Había terminado de empezar.
Vi a los tres grupitos de flores tendidas en el piso:
Las toqué, aún vivían; pero no las podía salvar,
Todo era inútil, hasta mi culpa y mis ganas
De ponerme a llorar que no me atreví a llorar.
Me adentré en el bosque descalzo, por alguna
Misteriosa razón los insectos respetaban el
Dolor de ese hombre quebrado y fuerte,
Que era yo pero no era yo: era un asesino.
Con un heroísmo que debí haber tomado prestado,
Machete en mano y corazón en puño:
Degollé los tres pedacitos de ramas más hermosos que vi,
Y los llevé hasta donde yacían las efímeras damas
Que habían padecido una prematura fugacidad.
Mis manos estaban llenas de su muerte, la misma
Con la que tomé las ramas y las clave en el centro de
Cada una de Las caídas. Las abracé a las ramas:
Se veían preciosas; como dos amigos que se abrazan;
Como el rey León al borde de la muerte; como
Amigos valientes que mueren juntos; como un
Pobre idiota que se vuelve héroe por un accidente que
Lo arranca de su mediocre existencia.

Y ahí estaban ellas,
Ya no agonizando,
Ya no victimas,
Ya no tiradas,
Ya no solas,
H S
e i
r n
m l
o l
s a
a n
s  to dentro...
de nuevo...
Y yo.

martes, 7 de abril de 2015

Poema: El duelo de los mares y el río.

Me armé de valor,
Le pedí ayuda a Dios.
Tenía miedo de ese duelo
En el cuál me sentía menos,
Pero lo hice... me puse de rodillas,
Cerré mi ojos, evoqué su imagen:
La perdoné.
No pedí, ni ella me pidió,
Es incapaz de pedirlo
Prefiere simular que no existieron las faltas
Yo tuve destellos, trozos, recuerdos,
Regresos a un sueño que es todos los sueños:
La paz.

Ella me abrazó,
Aún olía mal, aún sentía odio.
Pero recordé el perdón,
E hice todo lo posible para no ser hipócrita.
Y su mejilla de retrato de Dorian Grey
Se sintió como humillación en la mía.

Me ignoró, hasta que vio al público.
Entonces se acordó de mí.
Llamó al río los mares,
O tal vez los mares al rio.
Quien sabe, en fin,
Era un espejismo.
Porque ni ahora ni nunca
La misma cosa fuimos.

Necesitaba mi ayuda,
Se la di...
No por ella,
Disfruté porque me gusta ayudar.
Nos arriesgamos, fui cómplice de un delito.
No dejé huella.
Mis ganas de verla victima de sí misma
Eran más grandes que mi bondad.

Si debía ser ella, para acabar con ella,
Pues moriremos juntos.
Ella me destruyó,
Sigo vivo,
Pero el rencor me destruyó.

No ocurrió nada,
Luego del crimen perfecto:
Me elogió;
Contó intimidades que en el pasado,
El que, a la orilla de los ríos y mares que ella imaginó,
Siempre me contó.
Antes del rencor,
Cuando dejaba de ser,
Lo que tal vez nunca fui,
Pero sólo el rencor me lo mostró.

Que eres hermoso, me dijo.
Que eres inteligente, me dijo.
Que me haces falta, me dijo.
Que por qué te fuiste, me dijo.
Que no te hice nada malo ¿Cierto? Me dijo.

No necesito que nadie me dé halagos, le dije.
Sólo quien no merece el halago lo necesita, le dije.
Eres una cabrona y loca de mierda, pensé.

¿Crees que eres en el fondo de tu demencia, buena?
-No, no lo eres.

Mi abuela era buena; racista, criticona, negra y buena.
Mi padre no es bueno; es generoso, amigable, y caritativo. Pero no bueno.
Mi Madre es buena; sincera, indiscreta, loca, insoportable y buena.
Mi otra abuela no lo es, me hace deliciosas arepas dulces, pero no es buena.

Ser bueno no es, agradar, hacer sentir bien,
A cambio de dinero, de prestigio.
Quien es bueno, lo es, hasta sin darse cuenta que lo es.
Sin un fin, más que el fin en sí mismo.

Yo era bueno,
Y no he dejado de serlo.
Sólo estoy muriendo.
Y tú me has matado.
Porque todo este poema que he sentido,
Lo he callado,
Lo he sonreído,
Lo he humillado.

Yo estoy dispuesto a morirme para matarla,
Ella sólo quiere revivirme para salvarse.
Yo estoy dispuesto a darlo todo,
Como lo hice para ser bueno...
Para acabar con el mal.
Ella sólo quiere que no muera,
Ella sólo quiere ser héroe, mi héroe.
Ella quiere ayudarme sin sacrificarse,
Yo quiero sacrificarme para destruirla.

Yo soy el bueno,
Tú eres mi mal,
Acabaré contigo:
Te perdono.

Este poema trata sobre la jefa que quería matar, pero Galeano.

lunes, 6 de abril de 2015

Una Diosa muy gallega.

Quién fuese brisa,
Agitadora del cabello.
Caricia, de la azul pintura de los senos
De una Diosa, muy humana,
Y qué bueno: de galicia.

Quién fuese el sol,
Que como recuerdo,
De un placer,
Que con el tiempo se hace más intenso
¿Habrá criatura que se resista a esa piel?

Quién fuese pasado,
Antiguo amor que habitó aquel bello cuerpo...
¿Qué no es la alegría más dichosa
Haber mojado los labios,
En el vino,
De semejante Cristal, hecho copa?

Quién fuese, querida humana
Diosa humana,
Tu futuro pasado.
Qué  mejor que estar en el paraíso
Sino haberlo dejado.
Porque es solo nuestro,
Eterno y nuestro,
Los paraísos e infiernos
Por los que hemos pasado.

Somos de dónde estamos...
Pero es nuestro...
Lo que vivimos...
Es decir, lo que a fuerza de amar:
Matamos.

Como se muere la ola, en la orilla
Luego de recorrer un mar,
Como tantas otras cosas...
Como un poeta latinoamericano,
Como una diosa gallega.

Este poema es inspirado y dedicado a mi amiga Maria BC, una Diosa gallega que me ha permitido conocer el feminismo, saber qué significa ser una mujer, llenarme de ganas de sentir la libertad y plenitud de esos preciosos seres que son mi fuente de inspiración. Además, como buena musa de Raga, su boca sabe morder rebeldías; y esta preciosa muchacha se encarga a diario de reivindicar el orgullo pisoteado de Galizia, quizá por esto, el pueblo más latinoamericano de España.

domingo, 29 de marzo de 2015

Poema: El sabor de tu boca.

Pelirroja...
No tengas miedo de la imperfección de tus dientes,
Yo siempre tengo miedo de que mis dientes
Se quiebren y se pierda para siempre mi hermosa sonrisa.
Hay quienes dicen que tenemos dos orejas y una boca
Para escuchar más de lo que decimos,
Eso es pura mierda.
Tenemos también dos labios, dos filas de dientes.
Los dientes sirven más que para una hipócrita sonrisa Colgate
Que usan los medios para vendernos lágrimas.
Los dientes fueron hechos para masticar y no tragarnos
Entero el discurso mentiroso de nadie,
Y para desmenuzar, sentir el sublime sabor del tiempo,
De las pequeñas cosas,
También los dientes sirve para darle música a las palabras,
Para que lo que digas suene con tu propia voz
Y para morderte los labios de placer o de rabia
Para que exista el silencio y así hablar tenga algún sentido.
Pelirroja...
Qué importa si tu sonrisa no es perfecta
O yo me quedo sin dientes,
Si la sonrisa no es el enorme abrazo de la boca
Ni la falsa careta de muchos.
La sonrisa nace desde muy adentro, desde el estomago
Cuando es genuina, y sube hasta tus labios,
Y los abre como un par de alas de imperfectos dientes
Para darme la bienvenida a tu boca, y sus milagros.

Poema: Yo también era normal.

Yo también sonreía sin ganas, yo era normal.
Era como depositar una sonrisa dentro de un recipiente,
Yo también era normal.
No nacía de lo impredecible, de la aventura de la vida.
Yo era normal.
Me hablaban de cosas realmente aburridas,
Detalles innecesarios que no agregaban a la historia
Nada de emoción, más bien la entorpecía.
Yo era también normal.
Mi sonrisa pretendía darle falsas emociones
Emociones huecas, que no merecían...
Yo era normal también.
Me emocionaba al conocer personas nuevas,
Para agradarles y luego considerarlas
Un estorbo, una vez de haberles caído bien,
Yo era normal.
Ahora no lo soy, todo me da miedo.
Pienso en formas aterradoras de morir y
También yo era normal .
Cuando intento pensar en Dios algo me duele en el cerebro
Yo era normal.
Creo que se me daño la glándula del autoengaño
Normal.
O tal vez, este es un engaño de mis miedos que hasta ellos tienen
Miedo de que sea valiente y dejen de existir,
También era.
Haremos las pases, Dios, mis miedos y
Yo
Haré un Dios que sea mi alter ego,
Una excusa para poder amarme, porque yo no puedo.
Un Dios no cristiano, Un Dios que acepte a todos
Los dioses y si no existen los inventa para no sentirse solo.
Yo era también un Dios normal.
Me iba a hacer el amor con las mujeres, decirles que eran Diosas
Una forma de decirles que si se acostaban conmigo,
Serían diosas como yo.
Pero no lo eran, eran normales
Como yo también era normal.
Ahora soy libre, tengo miedos que mi Dios
Que era normal y era Yo también,
Me ayuda a tomar de la mano y que se unan
A mi busqueda de libertad.
Yo era Dios pero preferí ser Quijote y Sancho,
Ojo, no Cervantes...
Él como yo, era normal también.
Soy libre cuando busco libertad
Yo no soy normal,
Ser normal no es cosa de Dioses.

La mayúscula en los dioses, representa el respeto del autor por todo tipo de supersticiones, incluso las personales.

domingo, 11 de enero de 2015

Poema: Un dato sobre las estrellas.

¿Sabías que las estrellas son,
Un montón de energía
Que quiere salir, retenidas por
un montón de energía que no las deja?

¿Te he dicho que a veces estoy triste?
¿Te ha pasado que ves a las personas
Que te hicieron feliz en el pasado y,
Te das cuenta de que no las extrañas a ellas?
Sino a otra cosa, que no tiene nombre.

¿Soy el único que se siente triste y
Cuando intenta recordar los buenos tiempos
Se da cuenta de que también fueron tristes?

¿Por qué me siento triste por
No ser feliz si jamás lo he sido?
Veo la estrella y pienso que añoro,
Algo que nunca fue,
Una esperanza, no una verdad.

He aprendido a ser feliz y triste
Al mismo tiempo.
A pensar y sentir, a la vez.
He aprendido que todo lo bueno
Y lo malo, pueden ir de la mano,
En un poema.

¿Qué es el canto sin el llanto?
La novela sin la nostalgia
El cuento sin el dolor
La risa sin el desamparo.

¿De qué le sirve a la literatura
Un escritor sin coraje
De amar, de creer, de soñar?

¿Para que leer?
Sin la posibilidad
De que algo dentro de ti,
se pueda romper
De que la realidad,
pueda cambiar.

¿Quién soy yo
Cuando no escribo?

lunes, 5 de enero de 2015

Poema: Te odio

Te odio,
Me haces tan feliz,
Y eso me entristece.
Sé muy bien,
Que lo bueno no es
A pesar de su muerte
Tan rápida y violenta (si tenemos suerte)
Sino precisamente por(1).
Pero, cuánta tristeza hay
Dentro de estos ratos de alegría,
Al saber que con cada primer beso
Empieza la despedida.
Encuentro a encuentro
Sé que se acerca el final
El feroz y definitivo.
Una ausencia como ésta,
Pero sin la esperanza de salvarme (o que me salves).
Día a día, te gozo y te sufro.
Nos acercamos al final, y como los viejos,
Sabemos que se acerca eso
Que ha estado desde el primer día con nosotros;
Pero ahora, está presente.
¿Es vejez de amor toda esta belleza que siento?
No creo, no añoro los recuerdos.
No hace falta estar viejo para temerle a la muerte.
¡Amor, sufro tanto por gozarte tanto!
¿No te das cuenta que esta tristeza es lo más hermoso?
Porque mientras más es la alegría de hoy,
Más es la nostalgia del mañana.
Estar triste es bonito,
Pero estar contigo es mejor:
A uno le da por hacer poemas,
Por evocarte, por llorarte a pinceladas.
¡Ay, cariño!
¿Crees que si no te odiara
Puediera amarte tanto?
1: Por la muerte, coño ¿En serio te lo tengo que explicar?

viernes, 2 de enero de 2015

Lunas luminosas.

Ya son dos noches seguidas
Llenas de infladas lunas luminosas.
Son tan hermosas
¿No es cierto?
Hace rato no hablo con nadie
¿No te ha pasado
Que hablar con los demás
Es lo que más te lleva a una honda soledad,
Como si fuese un destino, un efecto?
Se han ido alejando mis comunicaciones con los demás;
No lo busqué, te lo juro.
Sin embargo, tampoco hice nada para evitarlo.
Podía luchar, resistir, pero no lo hice
¿No sientes a veces que hablar con los demás
Es sólo un esfuerzo que redunda en tu soledad de nuevo? 
Se siente inútil muchas veces llegar a los otros;
En especial, porque un abismo nos separa.
Y lo peor, es que estoy al fondo de ese abismo.
Hablar con los otros debe valer de algo;
Sin embargo, de nuevo sin embargo,
Sólo en soledad lo comprendemos.
Debe haber alguien que piensa en mí ahora,
Y está igual de deslumbrado con estas bellas
Lunas luminosas.
Pero quizás ese alguien no ha nacido.
Estamos separados por muerte, espacio y tiempo:
Como yo y Cortázar  (Los vivos primero)
Que cuando lo conocí, se hizo mi amigo.
Los humanos podemos ser una sola cosa,
Cuando miramos las lunas,
Tomados de la manos,
Aunque no nos toquemos,
Aunque nos separen abismos.
Abismos luminosos.

El gran crítico literario César Aira describe a Julio Cortázar como un mal Borges; César es un lector admirable, de un libro por día. Quizá ya esté muerto e inmortal al mismo tiempo, como estamos todos cuando leemos. Ha descrito a Cortázar como un autor de iniciación y por eso tantos jóvenes lo aman, debe ser cierto, porque sin Cortázar, yo jamás hubiese pensado que este poemario tenía algún sentido. Cortázar nos hace sentir a los jóvenes escritores que al escribir debemos apretar los deditos de los pies hacía adentro, como la Maga, porque de lo contrario lo que hacemos no tiene nada de nosotros; no tiene nuestra esencia sino creemos en algo verdadero. Este poema es dedicado a Cortázar, mi gran maestro y mi escritor favorito. Alguna vez se me consideró un plagio de Cortázar, y en respuesta hice un poema llamado "El poeta de pene pequeño", que les invito a leer más adelante, no ahora, porque qué aburridas son las cosas que ocurren inmediatamente.