lunes, 16 de marzo de 2015

Poema: Cuando hago el amor.

Me gusta en la ducha,
With the best of Chopin
Pienso, por minutos, a veces horas.
Tardo en quitarme la ropa, se me olvida...
¿Qué ha ocurrido?
La ducha está deliciosa.
¿Ya Chopin va por esa parte?
Sociedad y consumo
Literatura y futuro
Dios y el miedo...
Horas que pudiesen ser días,
Creo que mi familia me odia.

Cierro los ojos,
Aprieto mi rostro y siento en mis manos
Los rostros de todas mis musas,
Las desplazo hacía abajo,
Sin cerrar la boca, mis labios se van con mis manos,
Chorros de fluidos vitales están en mi boca,
Tal vez mi propio y delicioso semen,
Mi cuello, hermoso y firme,
Su blancura me ilumina hasta con los ojos cerrados...

Mis hombros, carnosos, una delicia para mis manos.
Mis brazos, grandes, suaves, sintiendo el calor de mis manos.
Mi pecho, fuerte, grande, erizado, siendo lamido por mis manos.
Mi abdomen, flácido, esponjoso, tan sensible como mis manos.
Mis muslos, enormes, lizos, se ven tan pequeñas mis manos.

Siento de nuevo, mis pestañas, mis cejas, mi frente.
El agua corriendo por mi cabello, los vellos de mi pecho,
Los pelos de mi espalda...
Abro los ojos, qué hermosos son mis hombros, llenos de pecas.
Mis brazos tan fuertes, los lunares de mis antebrazos
Parecen peces nadando entre las olas de mis vellos.
Mi pecho,  erizado, mojado, agitado,
Mis manos lo tocan, lo laten, lo respiran,
Mis manos buscan la cabeza como queriendo tocar mi cerebro...
Mis orejas suaves, dulces...
Ambas manos a los costados de la cabeza,
Mis brazos se abren como alas y mis codos en las esquinas,
Deslizan en mi piel un chorro de agua, o de fluidos de sexo de musas.
Mi pecho se abre, mátame tiempo, hoy no soy de nadie.
Respiro mi olor, el jabón, el agua, mi olor.
Me esparzo el jabón, ya estoy limpio, solo quiero sentir suavidad...

Mis manos bajan a mi sexo.
Grande es majestuoso, duro;
Pequeño es perfecto, hermoso.
Los recortados vellos de mi sexo se arrodillan ante ese pequeño dios.
Lo siento, suave, muerto, dulce, extremecido y dormido.

¿Quién dice que el orgasmos es del cuerpo?
Es más bien de la sensibilidad del cerebro.
Y toda mi piel,
Y todo mi ser,
Y todo mi olor,
Y me abrazo...
Siento mi frío y mi calor;
Mi respirar,
Chopin,
Mis musas,
Y vamonos al jardín...
Esa madera no se cortará sola.

sábado, 14 de marzo de 2015

Poema: La mujer extraña

Llegó a mi vida de sorpresa,
Como los ojos alegres,
Que leen palabras de tu escrito.
No decía mucho,
Sólo lo preciso.
Un alma de belleza,
Que rencarna y renace.

Sus ojos:
Herencia de dioses,
Tal vez de un buda.

Cuando estaba en cuatro,
Gemía como la trompeta de Armstrong.
De frente, como una tos
Molesta y mocosa.

Me enterraba en su sexo,
Como los pies ansiosos de agua,
Se entierran en la arena.
Primero arde, quema,
Luego era frío, indiferente,
Como un recuerdo maldito
En medio de un beso prohibido.

Al final,
Me quedé en la blanda arena mojada,
Las estelas de ternura se parecían mucho a mi humillación
Y a su indiferencia.
Me soportó en lo peor de mí, 
Tal vez me amó sin conocerme.
No supe su nombre,
Sólo cómo se llamaba.
Tampoco quise conocer más:
Era feliz, no lo necesitaba.

Ahora se ha ido, tal vez vuelva mañana
¿Las olas mueren o regresan en otras olas?
Qué importa, tal vez no fue amor,
Sólo una mujer extraña.

viernes, 13 de marzo de 2015

Mi mejor Poema: No diré tu nombre.

En un abrazo sentirás todo lo que no he tenido,
No es complicado: hablo de ti.
Te tuve ayer, es cierto, pero no te tenía antes del abrazo.
¿Me preguntas cómo puedo decir que no te tengo?
Es una pregunta válida, en especial, porque sabes muy bien
Que mi verso favorito (uno de muchos, realmente no hay
Favoritos, sólo hay poesía extremecedora o no) dice:
Entre otras cosas, que te tuve desde que tu mano por primera vez sostuve,
Perdóname la rima anterior, no quise hacer algo encantador
Con lo que siento, que no necesita trasmutarse, ni escribirse
Pero sabes muy bien, mejor que yo, tú me conoces mejor que yo.
Que no sé expresar lo que siento, toda la noche pensé...
En decirte algo hermoso para tu cumpleaños, pero no pude,
Sólo me limité a abrazarte, preguntarás por qué, porque eres muy curiosa.
Bueno, quizá se deba por la misma razón por la que te digo sólo las frases
Literarias que no entiendes: porque soy cobarde.
Muy cobarde, y te amo.

Lo sabes perfectamente bien,
Lo notabas desde aquellos días en que empecé a sentir que me gustabas.
Cuando después de pasar tanto tiempo juntos,
Por primera vez nos separabamos, eso era amor de verdad
(Perdóname si lo digo así, yo sé que para ti no hay amor de mentira
Ni amar demasiado, para ti el amor es el punto máximo
Y por eso amas tanto con tus actos y lo dices tan poco,
Y por eso es tan bello cuando lo dices, suavecito),
Del que se nutre con vergüenza, dolor y distancia.
Yo fingía que odiaba ir a donde iba, pero realmente,
Lo que odiaba era irme de donde estabas tú.

Lo sé, debes estar pensando lo mismo que yo:
¿Por qué si me amas tanto cuando estás junto a mí no escribes poemas?
Y yo que sé, mujer, yo sólo sé que te amo, y que algún día te vas a morir
Y yo no tendré puta idea de qué hacer.

Recuerdo de nuevo el recuerdo que mencioné hace un momento.
Sí, sin ti me iba bien, como me irá cuando no estés,
Pero yo prefiero estar contigo.
La gente no pasa por la vida sin dejarnos algo,
Tú siempre me dejas ganas de volver.

¿Recuerdas cuándo te casaste y viví sin ti un tiempo?
Yo fingía estar feliz, pero lloraba mucho.
No tenía sentido, pero sí mucha música,
de esa música que a mí me gusta y que tú no entiendes,
Cómo vas a entender si siempre haz tenido el coraje de amar;
Yo entiendo muchas cosas porque no tengo el coraje de amarlas.
Eres tan diferente, la vida te ha jodido tanto, pero tú sigues
Y yo tan cobarde, a veces me pregunto si escribo para parecerme a ti.
Es decir, para amar raspandome las rodillas y fracturarme como tú
Aquel hueso que se te olvida que tienes roto hasta que te pones a planchar

¿Sabes algo, hermos
A veces me duele tanto pensar que la vida se puede acabar
Sin decirte o siquiera demostrarte cuánto te amo,
Para mí, contigo es más fácil demostrar que decir,
Pero ni eso puedo.
No culpo a nadie, no señor,
Usted ha sido lo más maravilloso que he tenido en la vida
O bueno, yo supe lo que era tenerte la primera vez que me tuviste en tus brazos.
Ya ves, necia, qué molesta, por eso nunca te digo nada.
Porque termino llorando,
Cómo aquella vez que pensé que te vería y no pudimos vernos,
Porque quién iba a llevarme hasta dónde estabas se olvido de mí.
Siempre el niño más callado e invisible del colegio,
Odiaba llorar, porque cuando lloraba la invisibilidad desaparecía
Todos me veían, con lástima, amor y miedo.
Pero yo no quería ser visto, no señor,
Yo era feliz siendo invisible,
Porque la soledad y el silencio nunca me han dado miedo,
Porque siempre he sabido que en dónde esté, tú vas a estar.

Cuando teníamos apenas unos 10 años juntos,
Yo creía más en Dios que tú,
No le tenía miedo a la oscuridad de las calles
Porque Dios me cuidaba siempre, mi protector.
Pero tú odiabas eso, nunca quisiste que nadie sino tú
Se encargara de cuidarme, y qué bueno que no lo permitiste.
Yo dejé de creer a medida de que empecé a pensar,
Vos siempre tan amante como miedosa,
Crees en él y qué bueno, porque te quiero como eres, no cambies.

La verdad desde que dejé de creer en él,
No me ha hecho falta,
Porque siempre has estado tú.
Y lo triste es que no estarás para siempre.
El día en el que te vayas empezaré a creer en él,
Porque sólo un Dios puede tener la maldad para alejarte de mí.

Pero lo superaré, ya ves,
Te voy a amar tantísimo como te amo ahora,
Y cuando se me olvide leeré este poema,
Y cuando lo lea se me partirán los ojos de agua,
Y correré a buscarte,
Lo dejaré a la mitad
Como de hecho estoy a punto de hacer.
Pero no te encontraré...
No podré sentirte...
Y volveré a leer...
Y descubriré que sólo cuando estoy en tus brazos,
Todo el amor del mundo no es suficiente.

martes, 10 de marzo de 2015

El Capitán Latinoamérica en Japón

Capitán Latinoamérica viajó a Japón,
En libros porque no tenía dinero para el avión.
Fue a luchar contra los japoneses Nazis.
A rescatar el arte del sublime papel,
La belleza implícita, y la dulzura del budismo
Que el Nazismo y la ambición destruyó.
Los japoneses estaban en guerra,
Querían conquistar el Asia,
Fueron crueles y salvajes,
¡Qué injusto sería llamarlos animales!
Cuando llegó capitán Latinoamérica no tenía nada que hacer
Los gringos le diferon: nos encargamos,
Cuidado
¡Debes retroceder!
Al parecer ensayaban bombas
Que nunca antes habían probado.
Los científicos dijeron:
Déjenlas caer en una isla vacía,
Cuando vean la explosión gritaran:
¡Santa virgen, que no es mía!
Y se rendirán...
Pero los militares no escucharon,
Pensaron (¿Pensaron?)
Que si no funcionaba, morirían muchos soldados.
Y la ciudad más hermosa del periodo Edo...
En añicos la dejaron.
La gente se lanzaba al agua,
Sus ropas en su piel se calcinaron,
Los japoneses no tenían oportunidad de ganar,
Pero ellos peleaban por orgullo;
Es decir, para morir.
Hubo algunos que años después fueron encontrados en remotas islas,
Nunca supieron que la guerra había acabado (¿Acabó?)
Los americanos dejaron la muerte de la primera bomba de lado,
Y aún nadie se explica,
Cómo después de que los chinos se habían casi rendido
La segunda bomba atómica soltaron.
Capitán Latinoamérica lloró,
Él no cree en la guerra y sus libros nadie leyó.
Capitán latinoamérica se sintió muy mal,
Y ofreció a los enemigos su mano para ayudar.
Los japoneses hicieron concursos de grullas de papel,
Todos los días pasaron oficiales.
No importaba ganar, sino que la vida valiera para algo.
Su mayor reto fue soportar,
Y luchar para que respirar valiera de algo.
Los japoneses eliminaron su ejercito,
E hicieron una antorcha que nunca dejan apagar.
Ellos dijeron: mientras hayan bombas atómicas,
Esta antorcha seguirá luchando por la paz.
Nadie merece ese daño.
Hicieron museos para abrirle los ojos al mundo,
Para mostrarle, en ellos, el reflejo de la violencia.
Una niña soñó un día vivir,
En ese tiempo no se curaba la leucemia,
Ella murió,
Pero todos hicieron grullas de papel...
Pidiendole a la suerte que no se la lleve.
La mal parida como siempre,
No hizo casó y se la llevó.
Pero en su nombre ahora las grullas
Son la esperanza de esa nación.
Ahora Japón lucha por la paz y,
Que en la memoria del pueblo quede la lección.
No sembraron rencores sino reflexiones.
Ejemplos del mundo, diría, tal vez, yo.
Capitán Latinoamérica fue a salvar,
Y el salvado terminó siendo él.
Ahora el quiere regresar a su pueblo
Y decirle a su gente que nada está perdido
Que hay que creer y crecer.

sábado, 7 de marzo de 2015

Cuento corto: La ignorancia.

《Me hace feliz ir al mercado y ver cuántas cosas hay en él que no necesito》Era la cita que me venía a la mente, junto a una canción, y supe que era el comienzo de un poema que probablemente no escribiré al llegar a casa. A mi lado estaba ella, decepcionada de mí; por ser poeta, es decir: irresponsable, un fracasado, un perdedor, un incompetente en lo que al sistema capitalista tiene como concepto de competencia; es decir, no pensar.

Vamos caminando para irnos. Un hombre obeso, junto a su hija obesa, conversando con una mujer del mismo tono de piel que tiene el resto de los tertuliadores; pero su delgadez la hace parecer una suerte de anciana prematura. Alrededor todos son obesos. Los americanos se comen toda la comida que no comen los pobres. 《Si usted come dos panes y yo ninguno, promedio: un pan por persona》mi cabeza es una casa de citas, cuando pensé esto y lo hermoso que es mi vida gracias a la literatura, le confecé a ella que para mí la poesía lo es todo:

Hoy me di cuenta en la ducha
Imaginando sin ningún motivo aparente
Jugando en el cálido mar del pensamiento
A veces pasa, que uno piensa, sin pensar que piensa.

Después pasan tres horas en la ducha
Entonces me doy cuenta...

Para mí la vida no tiene sentido
Unicamente resisto vivir porque en la vida puedo escribir
También leer y pensar...
A ti, ¿Te queda duda de que he nacido para ser lo que soy?

Me dijo: que Era una excusa, que Soy un inmaduro, que Trabajar es lo que necesito, que Únicamente busco excusas para no madurar, que Por qué creo en cosas sin sustento razonable (¿Qué es más irracional que usar la razón para crear nuevas razones?), que Intente empezar en el mundo laboral; y luego le cuento si sigo pensando lo mismo del mundo y de ser un idealista, que Debo hacer ésto y lo otro; un montón de amarguras disfrazadas de proyectos, que Orrible es estar vivo, amigos.

Iba junto a echa; así,  echa y no ella, en acento argentino, porque no soporto esa echación del castechano; en espechial por el pitazo de las chesz, que parece una pizarra de tiza en el tímpano. Pero mucho menos que eso, soporto estar vivo, y que ella, como todos... tengan razón. Esa Orrible razón miedosa e irracional.

Ser escritor es lo peor, pibes, es un acto humichante. Masoquismo puro, dejar caer una vela en la punta del pene; o mejor dicho, del clítoris de mis ideas.

Un humo se desencadena dentro del coche (sin acento argentino, porque esto va a ser serio) y entra esa mezcla de fuego y de alcohol puro, de gasolina y de azufre, y ella almorzó caraotas hoy, y esos granos le hicieron masacres en el estomago, y ahora quiero vomitar, y pienso en la náusea de Sartre, pero esto es peor.

Bajo el vidrio. Siento el frío en mi piel, veo la nieve y luce eterna. Esas casas se parecen mucho a los apartamentos donde viví por primera vez cuando llegué a este país, pero no entiendo ¿Qué me hace extrañar ese lugar? Sólo busco excusas para nostalgiar y llorar y vomitar toda esta tristeza acumulada sabrá Dios desde cuándo. Y el auto apesta. Esta ni siquiera es la ciudad adonde llegué, que tonto es estar triste. Pero bueno, aquí todas las casas se parecen, tal vez puedo nostalgiar. No, pero cuando viví allá no había ni siquiera nieve, era verano, y ni siquiera la pasaste bien ese mes viviendo allá; sólo nostalgiabas tu país, un país que ni siquiera amabas, donde eras infeliz y por eso te viniste. Sólo has ido por la vida sujetándote a las cuerdas de las nostalgias, engañándote, haciéndote creer que antes tu vida tuvo algún sentido, pero no, mi pana, has sido un miserable desde el comienzo del comienzo, y la vida no tiene importancia. Ni si quiera ese coche que se acerca a nosotros, ni siquiera ella distraída viendo el teléfono, ni siquiera esas luces de frenos rojas. Debería colocarme en una posición para resistir el golpe, pero ni si quiera distingo entre las luces rojas o la sangre, será de ella o mía. Ojalá estuviera mi madre viva, y yo no fuese un niño pero sí me sintiera como uno... mientras ella me acaricia la nuca y la cabeza. Lo peor de morirse es que este carro de mierda apesta; así, sin comas.

domingo, 1 de marzo de 2015

La calle 13 es una calle para cruzar dos veces. @Calle13oficial

Hay dos tipos de creencia. Una es la que se nos es dada, la otra: aquella en la que uno cree por convicción, luego de dudar mucho tiempo de todo lo que se nos fue otorgado, de los conocimientos no descubiertos sino dados (o muchas veces impuestos).

Se me fueron dados conocimientos y prejuicios burgueses (muchas veces me cuesta hallar diferencias entre ambos), Latinoamerica es un continente extraño, uno puede tener prejuicios clasistas sin ser parte de una clase privilegiada.

Me fui de Venezuela por miedos, no por razones. Llegué a los Estados Unidos. Mis héroes habían sido siempre John.D Rockefeller y Andrew Carnagie. Los veía como ejemplos a mi camino a ser rico. Un camino no elegido, un camino que mi padre intentó imponerme llenando la biblioteca de libros de superación, que como pasó en la leyenda del Buda, no pudieron evitar mi destino literario.

Al llegar a este país, decidí estudiar su historia, debido a que el exilio está compuesto en su mayoría de soledad y nostalgia. Descubrí así que los héroes de América  (porque para ellos somos su patio trasero) eran una horda de criminales. Que a Rockefeller no se le encontró un solo escrupulo en la autopsia y que ser latinoamericano sólo se entiende cuando uno ve su continente desde más allá de los rasgos físicos indígenas. Además, que los defectos de los gobiernos latinoamericanos no son sus diferencias con el gobierno Estadounidense, sino sus similitudes. Que nuestros gobiernos no son malos porque se les llame comunistas, ya que Stalin no fue un comunista, fue un Zar. En cambio, José Saramago, sí fue un comunista. Entonces, los que CNN se encarga de resaltar de nuestros países  (sus verdades a medias) exponen algo que es cierto: nuestros gobierno dicen ser de izquierdas pero nos gobiernan como estados unidos gobierna la política internacional. Es decir, CNN se encarga de mostrarle al mundo lo que les pasará si no son sumisos ante el poder.

La primera vez que escuché la canción "Latinoamerica" de Calle13, me pareció otra tontería más de ese grupo de muchachos que se hacen ricos con la moda de que no ser comercial es la moda. Esta primera vez que pasé por la Calle 13 no sentí nada más que ese desprecio burgués: tan responsable de injusticias, porque bien sabemos que el oído que finge ser sordo es cómplice del puño de la injusticia que hace gritar al débil.

Luego de mi primer paso por la Calle 13, Diana Uribe y Hernando Chóvil, mis maestros, que me permitieron saber más de historia y cultura que cientos de egresados de universidades, sin invertir más que mi tiempo e interés, mediante el poder de la tecnología usada para crecer y no para matar. Una espada de doble filo, como todo lo relacionado con la ciencia.

Conocí los fantásticos imperios Mayas e Incas, la madre África y como compone toda nuestra sangre y música. También conocí a Peruanos que lo único que saben de la tradición Inca es que por su culpa ellos son feos  (entiéndase feo todo lo que no sea caucásico, es decir, el concepto de belleza actual. Donde todas las razas pueden ser bellas siempre y cuando sus rasgos no sean diferentes a los de los blancos. Condenando a la fealdad y sentimiento de inferioridad a tantas personas que pueden ser hermosas si tan solo se dieran cuenta de que la belleza es más que la aceptación de un montón de gente llena de esa epidemia triste que es la soledad, el vacío y la estupidez. Que rigen las cabezas de todo ser superficial) y entonces, mis conocidos peruanos dicen: "Soy feo porque soy indio, pero por lo menos no soy negro". Y así vemos como tanta gente anda por ahí sintiéndose inferior, adorando a un Dios rubios de ojos azules, que es imposible que haya sido rubio y de ojos a azules. Y muy probablemente tampoco un Dios, pero ese es otro tema. El punto es que desde la esencia de nuestra religión (nuestros miedos), el odio esta engendrado, el odio a nosotros, a lo que no podemos cambiar. Un centroamericano no se verá como Brad Pitt por cortarse el cabello como él o teñirselo. Y da igual lo que el haga con su pelo, el gran detalle aquí es que el no cree que pueda ser hermoso. A él se la enseñado que nació condenado a ser menos.

En Venezuela siempre creí que los Chavistas eran flojos y brutos. Tiempo después descubrí que todos las sociedades son apáticas y patéticas, porque los humanos son apáticos y patéticos. Nos quejamos, criticamos y no hacemos nada para cambiar la realidad. El prejuicio es hijo de la ignorancia, un prejuicioso es un ignorante que acusa a todos por ignorar lo que el cree saber, aunque jamás se lo cuestione. Es más fácil decir que un Chavistas es flojo o ignorante, y que un opositor es un asesino fascista. Que salir a la calle a hacer democracia. Recordemos que la paz no es la ausencia de violencia, la paz es salir a luchar porque nuestro lado bueno venza al malo. Dejar morir de hambre, como diría Gandhi, al egoísmo, y salir a hacer la bondad: los valores no están en las personas, las personas los crean para derrotar su naturaleza, sus demonios. Es decir, mi pana, uno es lo que hace de sí mismo. Y los derechos humanos empiezan por dejar de ser un mal parido. El mundo lo cambian las personas pequeñas, no los congresos internacionales.

La segunda vez que pasé por la Calle 13, ya yo era un verdadero latinoamericano. Ya había pagado el precio para ser de mi contienente: Amarlo hasta que me duela. Y cuando pasé por esta calle, ya era otra. Habían negras e indias hermosas. Y mis ojos no se despegaron de una salvadoreña, que se maquillaba para ser bella,  no para parecer un blanco, como mis amigos incas con complejo de Michel Jackson, sino para al maquillarse... resaltar... su belleza latinoamericana. En sus ojos escuché la canción Latinoamerica de Calle 13, y lloré. Ella no entendía porqué.

Ese día aprendí, que los hijos se generan con el cuerpo, pero con los sueños se engendran sus utopías. Y mi utopía, fueron esos ojos, esa canción, esa calle que pasé por segunda vez. Tan distinta a la primera.

¿O la calle no existió, y el camino era el caminante?


Escrito por Victor Hugo Raga.

Nota:
 
  Por favor, no compartir, el texto es para ser leído por los amigos, carece de valor literario y sería una pena que alguien se emocionara pensando que leerá algo muy bueno y termine leyendo esto. Gracias.

sábado, 21 de febrero de 2015

Esto era un poema pero se me desparramó en la ópera.

Dinora apareció, por lo general en los conciertos todos desaparecen, y muchas veces hasta el artista, y todo se vuelve sudor de animal muerto.

Pero Dinora...

En la pantalla electrónica salía la traducción, pobres idiotas, la opera se escucha con los ojos cerrados y el corazón abierto. Mostrando todos los fragmentos rotos, mientras la voz de ella crece como un río desde el abdomen, que le hace creer a los pedazos ciegos del corazón que yacen como islas sin agua, que esa voz liquida y cristalina son las partes que una vez no estuvieron rotas; y que tanto anhelamos de nuevo juntas, como el recuerdo vago de un olor, la idealización de un amor, un sueño. Y cocerlas sería sólo una soberana mamarrachada.

Pero sienten esa voz única como un abrazo. Y la infeliz Dinora nos hace creer que todos existimos, hasta los músicos; o el director, que su mayor mérito es no soltar las agujas del ruido y el silencio, para ponerse a llorar a los pies de Dinora.

Y al final todo termina, y los necios aplauden; pero nosotros, los que si sentimos, nos quedamos implorando un silencio eterno, eterno como lo trágico y hermoso que acabamos de vivir y jamás podremos explicar; y si pudiésemos, para qué. Y hay un llanto, un poema, un beso, y mejor dejo esto hasta aquí, mejor no pensar ni recordar... mejor dejar la voz de Dinora hacer eco eternamente en el silencio.