martes, 17 de julio de 2018

No hay nadie aquí

Las hojas estaban quietas,
delicadamente colgadas del árbol
había un tranquilidad y un silencio inmóvil
parecía que el mundo acababa de crearse
de crearse realmente
como esas cosas que existen
sin ser invenciones del pensamiento.

Los museos, los puentes, las ciudades, los libros, los dioses. Todo ese mundo imaginario que hemos inventado, el cerebro jamás deja de estar en ruido, respondiendo a cada desafío inapropiadamente.

Pero había silencio en ese instante, y no había nadie detrás de los pensamientos, no había nada.

Un adiós para siempre, qué hermoso, te miro despedirte de mí sin aferrarme a los recuerdos, porque somos eso, recuerdos, lo conocido, lo que sabemos.

No, no hay nadie aquí detrás ni nada a lo que aferrarse.
Existe amor aquí, pero no la falsa ilusión que garantiza sin poder cumplir un parasiempre.

La eternidad no existe en el tiempo, lo eterno es todo lo que no tiene tiempo.

Lo siento, no hay nadie aquí a quién lastimar, no hay nada que puedas poseer, o herir, o dominar.

No hay nada de lo que escapar.
Aquí estoy,
en medio de este hermoso cielo roto
lleno de un amor sin amantes
que resplandece junto al azul de la lluvia que empieza a secarse por sobre todas las cosas.

domingo, 15 de julio de 2018

La vi llorar por ti

La vi llorar por ti
y descubrí
que su amor siempre fuiste tú
yo sólo fui una hermosa
y poco recurrente fantasía.

De haber muerto yo,
ella probablemente nunca se enteraría,
tal vez yo no la amo tampoco lo suficiente,
para decir que me agradaría cambiar lugares contigo,
siendo honestos creo que entre tú y yo, yo soy mejor persona
pero aunque no lo fuese
creo que aún así me gusta la vida
déjemos que el héroe sea Carton
de todas formas esta no es una historia de dos ciudades.

Me haces pensar, sabes,
en todos los que como tú
me han llenado últimamente la vida de tanta muerte
en esos momentos siento que nuestra existencia no tiene sentido
estamos todos montado en un tren que no va a ninguna parte
y en el que estamos condenados a morirnos
y luego de la muerte no hay más tren
allá en ese eterno dormir sin sueños,
dormir sin sueños
porque uno sólo sueña ante el temor de despertarse
no, allí no hay nada,
y ojalá aquí tampoco hubiera tanto,
porque estamos tan llenos,
llenos de todo lo que duele.

Sí, le hice tantas veces el amor a tu mujer, fue hermoso y poético,
y te lo merecías,
te lo merecías porque ella te amaba
con esas mismas lágrimas en sus mejillas
que jamás se derramaran por mí.

Buen viaje, amigo,
aquí se te recuerda
con ganas de vivir esta absurda vida.

sábado, 14 de julio de 2018

Juan Andrés Calderón Miranda

Amigo, nunca te conocí.
Tu hermana llenó mis poemas,
cuando la vi por primera vez supe que en ella había algo
era más que una mirada, más que una voz, más que una mujer.

Eras un niño, eras guapo,
eras fuerte, estabas en forma,
lleno de sueños, lleno de una sonrisa de esas que tienen la frescura del silencio que promete cuando lo miras.

Te desvaneciste como se desvanece cada instante,
y yo no creo en dios, ni en las almas,
no creo que el amor sea la memoria,
ni que la verdad sea la treta imaginaria del deseo.

Pero no hace falta creer cuando se tiene una hermana como la tuya,
con el poder de tocarme y hacerme resbalar en su belleza que moja los pisos de mi vida.

Ah, no te conocí pero me dueles, me dueles como duelen todas las cosas crueles que pasan en este universo y que ni siquiera dependen de nosotros.

Oh, amigo, no te conocí nunca
pero mira
hoy escribo sobre ti
hoy muero aunque sea un poquito contigo.

No sé quién eres, es cierto,
pero ojalá hayas sido bueno,
ojalá este profundo dolor no sea nada
comparado al profundo vacío que dejas en la tierra.

Ojalá tu hermana sepa que cuenta con mis brazos,
así como tú cuentas con mis poemas.

Y si sirve de algo,
me ofrezco,
a que te expreses a través de mí
para que tu padre te sienta en sus hermosas e inmortales fotos
para que la voz de tu hermana te lleve y te traiga a donde quieras
y como todo pasa por hermosa o terrible casualidad,
aquí tienes unas cuantas palabras
llenas de un poquito de vida que duele
por toda la muerte que hoy no sientes
pero nosotros no podemos dejar de sentir.

Tu amigo siempre, aunque no te conocí,

Victor Hugo Raga.

miércoles, 11 de julio de 2018

Terremoto

De pronto aparece un recuerdo.
Una palabra
evoca en un instante
un cúmulo de cosas vividas
o deseadas
almacenadas en mi memoria

como si todo lo que me has hecho sentir desde que te conozco
se juntase para abrazarse
y ese calor de la vida a tu lado
me recorre desde el centro de mi cuerpo
hasta los lugares más recónditos
esos de los que sólo soy consiente de que existen
cuando te siento

Me quiebras las montañas con tu terremoto
pienso en tu dulce voz
suave como las voces que nunca quieren herir a nadie
pienso en tu suave cabello sobre tu rostro
en el secreto misterioso de tus ojos
que nunca volveran a ver nacer
estos milagros que nacen de mis manos
pienso en tu boca cerrada cuando piensas
y en tu boca abierta cuando escuchas
en las historias que me contaste,
y me asombra,
cómo se puede poner en crisis este país
con la simple brisa de tu risa en mi memoria.

martes, 10 de julio de 2018

Te escribo esta canción

Te escribo esta canción entre lágrimas
es una despedida
qué mejor que este mar cálido
que desciende como lluvia de mis ojos
para decirte que fue hermoso
a tu lado, cada sueño, cada lucha
y aunque me fallaste
la luz tenua de mi alcoba
siempre me demostrará lo que me enseñaste
que hasta tienen vida las sombras
que el amor es dulce como una piña
y te devora la boca mientras comes
que los amores cobardes no llegan a
amores ni a historias
y por eso todo lo dulce
ahora se siente tan amargo
tan ajeno a lo que alguna vez fuimos
sin ser nuestros

Hoy te puedo amar de nuevo
ojalá puedas seguir sin mí
y conquistar por tu cuenta todas tus luchas
y uno que otro sueño
aunque ya no estaré para decirte
que me siento orgulloso

Hoy ya no te odio
te amo aunque me dueles
porque hoy es el adiós
ese adiós para siempre
que le da su sentido y su belleza
a todas las cosas.

lunes, 9 de julio de 2018

Ficciones, Cartas a mi hijo #3

Miento todo el tiempo, hijo. Y lo hago sin razón, sólo porque me gusta cómo quedan mis mentiras. Detrás de ellas no hay nada, pero ellas son hermosas porque sí, y a eso la gente le llama ficción, sólo porque me las digo a mí mismo y dejo que las escuchen. Y cuando eres un genio al mentir, le llaman literatura a tus mentiras, eso ocurre cuando mientes tan bien que se siente verdad.

Tú eres una mentira, hijo, y todo lo que escribo y lo que soy también lo es, nací con unas enormes pestañas y una capacidad para ir hasta el fondo de las cosas que nadie podrá enseñarte, pero siento eso, sabes, que estoy en un mundo de mentiras en donde todos las creen menos yo, yo las invento y las suelto y sigo de largo.

Vengo de hacer el amor a una mujer preciosa que conocí en la panadería La celeste, bajando el puente que une a la Urbanización Girardot con el barrio Piñonal, justo al frente del prescolar donde estudié. Pero estas cosas no existen, sabes, ocurrieron en un lugar llamado Venezuela que no es más que una condensación adulterada de mis recuerdos.

Pero la mujer imaginaria se siente tan hermosa, ojalá algún día tengas a una mujer así durmiendo a tu lado en la cama. Le dije que no se mueva mientras escribo esto, y la miro de vez en cuando cuando suelto la pluma y siento un electrizante rayo cuando cruzamos miradas y ella aparta la suya. Le pregunté cómo se sentía luego de hacerla mía, y me dijo que nunca se había sentido mejor en su vida. Oh, hijo, ojalá algún día tus ojos sean tan hermosos como sus senos y tu sonrisa tan bella como sus ojos.

Se siente tan bien, hijo, ser tu padre se siente de maravilla, tu padre es asombroso, no dejes que nadie te cuente lo contrario; siempre, siempre créele a la literatura, aunque mejor no le creas a nadie, y escribe tus propias historias, pero sin creértelas demasiado.

Te quiere, tu papito.

Cartas a mi hijo #2

No dejo de pensar en ti, y en lo mucho que me gusta tu inexistente compañía. Me haces darme cuenta de muchas cosas, en especial, que este sentimiento es el mismo que sentí por la última persona que rompió el corazón de tu padre. Una sensación de querer abrirme, mostrar la belleza de mi ser, ser comprendido y amado por un ser que se hallaba allá, del otro lado de las cosas, pero que no existía, un ser cuya ausencia encendía mis afectos y cuya presencia desencadenaba mi aburrimiento y decepción.

Siento hasta el egoísta deseo de que jamás existas, que seas siempre un personaje, que vivas en mi interior y en el interior de otros, sin decepcionar a nadie.

Pero no te sientas mal si naces y lees esto, no paro de hablarte en mi mente, y no sé si debería repetir aquí las cosas que ya te dije en mi silencio, pero creo que escribo esto precisamente porque puede que existas, y mientras sea posible que existas más allá de mí, te contaré sobre esto que fuiste antes de nacer. Es decir tu padre, o lo poco que va quedando de él.

Voy a publicar estas cartas, no sé muy bien porqué ¿planeo usarte para ser admirado? Lo dudo mucho, pero sabes, dicen que tengo la capacidad de expresar lo que todos sienten y nadie sabe cómo poner en palabras. Así que de pronto no seas sólo mi hijo y yo tampoco sea sólo tu padre.

Pero te seguiré escribiendo, acabo de terminar de comer, tengo muchas ofertas para hacer el amor esta noche. Veremos cuántas acepto o si acepto ninguna, ¿te imaginas que alguna de esas sea en la que vas a nacer? Espero que no, tengo tantas cosas que contarte antes, de pronto no vaya a ninguna cita, y me quede mejor aquí, hablando contigo, eres la persona más interesante que conozco hasta ahora. Ojalá no nazcas para que no me decepciones. Es broma.

Te quiere, tu papito.