martes, 29 de enero de 2019

Ojalá

Ojalá te vaya mal
ojalá el mundo nunca descubra tus poemas
y fracases como escritora
y lo único que se sepa de ti
sea este anonimato
del dolor que dejas en mis poemas.

Ojalá exista dios
así será posible
de que alguien en este universo
pueda perdonarte por lo que me hiciste.

El diablo me dijo el otro día
que soñó con mi dolor
y tuvo pesadillas.

No te quiero
no te atrevas a extrañarme
no te atrevas a creer
que hay algo de amor en mí
para ti
cuando leas mis poemas.

Usted lo ha perdido todo
y no es capaz de hacerme sentir
algo que no sea amargo y hondo.

Y como dice aquella canción
que a mi niñez me translada:
no me digas nada
no quiero escucharte
busca un confidente
y cuéntale todo
dile que me hiciste
lo que a nadie se le hace
dile que estoy triste
y no voy a resignarme a aceptarlo
sólo porque estás arrepentida.

De seres
sin dignidad
que se aferran al rechazo
y lo llaman amor
esta lleno el mundo.

Y yo no soy uno de ellos
voy a olvidarte
pero nunca voy perdonarte
aunque me cueste la vida
y también el paraíso
prefiero perder la paz
que darte
la dicha de volver a lastimarme.

domingo, 27 de enero de 2019

Mi instinto

Mi instinto
siempre ha sabido protegerme
es como una voz que me dice "detente"
y si no la escucho
algo malo pasa.

Me dice
que cuando escribías lo que sentías
no era para mí
que cuando me buscabas
no era porque me quisieras a mí
sino porque quien querías
no te quería.

Mi instinto
me dice:
si me hubieras amado
no hubieses sido tan fuerte
cuando se trata de distancias
que ocurrían
porque yo quería estar contigo
y me alejaba
como respuesta a tus ausencias
a la hora de encontrarnos.

Nunca me trataste como prioridad
yo apartaba mis noches para ti
tú sólo me dabas las tuyas
si ninguna oferta mejor
se te asomaba
no es un canto de odio
o de resentimiento
este que escribo para ti
sólo quiero que dejes de pretender
que me amabas
cuando simplemente
estabas conmigo
por no tener a donde ir.

Sí, no es mi culpa, lo sé.
Mejor no expliques nada.
Ya yo sabía que tu amor no era real
cuando por accidente una vez me contaste
que tu última relación había terminado
cuando lo que yo creía nuestro amor
empezaba.

No fui nunca más que una distracción,
un escape para esa vanidad
que tan mal escondes
detrás de tu cuento
de mujer para la cual el sexo
significa cosas profundas
llenas de hermosos sentimientos.

Eso significa cuando estás conmigo
porque conmigo no es genuino el deseo
pero seguro no piensas igual
cuando no estás conmigo
y llenas tu cuerpo de besos
de caricias
de labios que no son míos
y que me causan repulsión al pensarlos en tu cuerpo.

Sí, como sabes que soy poeta,
quisiste usarme para tus fantasías.
Pero no eres ningún ángel
cuando estás en una cama
que no es la mía.

sábado, 19 de enero de 2019

Me encanta la vida

Me encanta la vida
si algún día muero
quiero que me invoquen
traigan piezas de ajedrez
traigan libros
bebidas clasistas
y tabacos cubanos
y por supuesto
nunca debe faltar un gato.

Quiero que me llamen
que me inviten a la fiesta
que me lean poesía
que me hagan las preguntas que se preguntan
y me compartan su silencio de vida
con mi silencio de muerte.

Quiero que me cuenten sus chistes,
sus anécdotas,
que si van a hablar o a escribir
pidan mi ayuda
para que siempre sepan qué decir.

Recuérdenme como el profesor Raga
que ampara a sus alumnos
hasta después de la muerte
que abre las ventanas del entendimiento
que separan la vida de la muerte;
que regala comprensión
en tiempos de dolor
y que celebra la vida
con ternura y con amor.

Quiero que me llamen
cuando vuelvan a ser niños
y jueguen conmigo
aunque al comienzo
sea taciturno y pensativo
quiero que me busquen
cuando creen que no pueden por ser tímidos
que a mi lado venzan el miedo
y siempre encuentren el camino.

Aquí lo espero en la muerte,
donde se hallan los libros
que todavía los vivos no han leído.

jueves, 17 de enero de 2019

Los hombres no sirven

Durante siglos
nos han protegido
nos han dado comida
techo y calor
pero no sirven

Dieron su vida en guerras
descubrieron experimentos
para hacer más apacible la tierra
y sin el mundo que crearon
no sería hoy posible
esta independencia
esta libertad de quejarse
y de menospreciarlos.

La historia humana se ha escrito con su sangre
la tierra ha sido destruida y reconstruida por sus sueños
han sido los protagonistas
los héroes y villanos
nadie los reconoce
ellos hacen lo que tienen que hacer
porque son hombres
es su deber
nadie tiene que validarlos
nadie tiene que cuidarse para no ofenderlos
lo que importa es lo que piensan
no lo que los hace sentir bien.

No son victimas
no resuelven nada
poniéndose a llorar
no entendemos su mundo
sólo los queremos juzgar
el hombre bueno
no es este
que quieren vendernos
sin valor
sin masculinidad
débil
arrepentido
humillado
sometido.

hay hombres perversos
pero hay hombres que han dado su vida
con miedo y sin ella
para proteger a los que aman
para hacer lo que es correcto

Es fácil
aceptar la idea
de que eres una víctima
eternamente oprimida
menospreciar la historia
hacer una caricatura de ella
y pretender que sin hombres
sería mejor la tierra

Este poema
no es un ataque
a la mujer
en especial a aquella
que todo lo que no la halaga
la insulta
este poema
es una defensa
a esos grandes hombres
que han dejado huella
sobre la tierra
al hombre que admiro
al hombre que aspiro ser.

miércoles, 16 de enero de 2019

Los poemas que he callado

No tienes idea de cuántas veces al día
la inspiración me ataca
y me da por escribirte un poema
en el que te diga
cuánto te quiero
cuánto te amo
cuánto te extraño
anoche me llegó una línea:
estar sin verte es peor que estar sin arte.

Y seguí escribiendo en mi mente
pero estaba tan ocupado
que debí pensar en otras cosas
este poema es en nombre de todos los poemas que me callo
luego salí del trabajo
la nieve es tan fría y hace que todo se vea tan hermoso.
comprendí por qué a Nietzsche le encanta tanto el invierno
pero aún no comprendo por qué te amo tanto.

Estuviste a mi lado,
fuiste mi compañía,
me salvaste de quedarme dormido manejando
y cada cosa que veía era aún más bella porque mientras la veía tan bien te la estaba contando
No existe tal cosa como tu ausencia,
mientras halla frío en el mundo,
voy a tener ganas de ti
porque eres como ninguna otra
porque eres la que más extraño
eres la que siempre quiero conmigo.

Tan especial y tan igual a cualquier otra

Ella le dijo anoche que lo amaba
que era suya
dime por favor que también eres mío
él lo dijo
como quien dá el alma
ella tuvo lo que quería
ya no estaba interesada
al otro día salió con un amigo
y cuando llegó la siguiente semana
ya habían cambiado sus sentimientos.

Ella le dijo
haz lo que digo
él no lo hizo
ella me escribió
la seduje
sí claro
fue mi culpa
pretendamos que no era lo que querías cuando me escribiste
le dije cepillate
cómo vas a ir a besarlo
con tu boca oliendo a mi semen
ella pretendió ofenderse
pero por dentro reía.

Ella le dijo soy tuya
ella lo creía
luego se alejó
él no la terminó
como no se enojó
lo engañó
y cuando se cansó de irrespetarlo
para que él la botará
tuvo que hacer lo que no quería:
terminar y ser la mala

Ella no es responsable
dice una cosa hoy
y ya mañana no vale nada
pero podemos ser amigos
pero soy yo no eres tú
luego de estar conmigo me dijo
"ah no todos lo negros lo tienen grande
el tuyo es enorme Raga"
me encantas porque me dejas ser libre
y yo pensé "ajá, puta"
luego volvió
triangulo
poliangulo
rectoangulo
amoroso
no hallaba en qué palo ahorcarse
el negro
el novio de siempre
y Raga que nunca me daría nada serio
qué serio voy a estar queriendo
lo único que admiro de ti es ese culo
ponte de rodillas
sí, claro que te quiero
pero sé lo que eres.

Que quería acostarse con su profesor
pero él no quiso
le faltaron bolas
ella es menor y se asustó
luego de contarme su bella historia de amor
me cabalgó y las bolas vacías me dejó.

Le dijo,
eres el mejor,
no hay nadie como tú
pero empezó la universidad
y luego se dio cuenta que era demasiado joven para el amor
inventó cualquier excusa
"pero a pesar de que te dejo quien sufre más soy yo"
ajá, di lo que quieras
lo importante es lo que haces
sigue pretendiendo que quieres amor
yo sé que no sabes lo que quieres
y que tratas siempre de tener poder
pero pierdes el respeto por quien te lo da.

Ah, "es la primera vez que hago algo así,
eres mi segundo"
es como la 15 quinta vez que a él se lo dicen y como la número 70 que ella lo dice y aún no llega a los 24.

Bailamos salsa y la llevé a mi casa
nos acostamos
me decepcionó
era bella pero pésima en el amor sin amor
y al día siguiente dijo que la violé
pero ni siquiera estabamos borrachos
no podía soportar la idea de que había puteado
es mejor avergonzarme a mí
que asumir la
responsabilidad de su sexulidad

ah, papi,
tú sabes que te amo.
Y yo también te amo a ti,
eres tan especial y tan como cualquier otra.

Ah, papi, no todas somos así.
Ah, papi, tú me entiendes y no me juzgas.
Ah, bebé, habla menos y haz más
ya todas las mentiras posibles me las han dicho
no me dices nada nuevo
eres tan especial
y tan como cualquier otra
hasta que demuestres lo contrario.

Sin ti

No puedo ver un barco sin pensar en Conrad
No puedo escuchar Jazz sin pensar en Cortázar
y no puedo acostarme a dormir
sin pensar en ti.

No puedo fumar un cigarrillo sin pensar en Rulfo,
no puedo rechazar una fiesta para ponerme a leer sin pensar en Borges,
y no puedo sentir frío,
sin pensar en ti.

No puedo enamorarme sin recitar a Benedetti,
No puedo escribir sin pensar en Neruda,
No puedo reír sin pensar en Nicanor Parra
Y no puedo ser feliz
sin ti.

Pareces una novela de Gabriel García Márquez, eres perfecta, no te sobra ni te falta una sola palabra.
Y no puedo ver la lluvia,
sin pensar en Macondo y en las manos de mi padre, que ahora tiemblan y es de Parkinson, no de frío.
Y yo tiemblo de lluvia y de tristeza
porque no estás aquí.

No puedo recordar mis años de confinamiento sin pensar en Dostoyeski,
No puedo fantasear con escribir una novela sin pensar en Tolstoi
y se me es imposible recordar mi niñez sin querer escribirla como lo haría Dickens
pero lo más duro de todo
es que no puedo ponerme a leer
sin pensar en ti.

No puedo beber un trago sin pensar en Hemingway
no puedo contar un sueño sin pensar en Faulkner
y tampoco puedo pensar en el matrimonio sin pensar en Goethe
y tampoco creo que podría pasar el resto de mi vida con alguien
si estar con alguien es estar sin ti.

No puedo llorar sin pensar en Mercedes Sosa, en mi madre y en ti
No me puedo cansar de vivir sin pensar en Violeta Parra, en mi madre y en ti
y no puedo alcanzar las musas sin pensar en Pizarnik y en ti
pero lo más duro de todo
es escribir
y que no sea para ti.

No puedo ver la nieve sin pensar en la montaña mágica de Thomas Mann
No puedo salir a caminar en el bosque sin pensar en Silvio
y pensar en Silvio es pensar en ti
y escribir poemas es escribir para ti
y morir es morir de poesía
y ahora escribo este poema, mi niña,
porque muero sin ti.

martes, 15 de enero de 2019

Sin rencores

Así que quieres experimentar
ver el mundo a tu alrededor
eres joven
esa es demasiada tentación
como para sacrificar estos años
para dedicarlos al amor.

No te preocupes,
no te sientas mal,
ve y pruébalo todo
y no, no te confundas
no lo digo para que pienses
que aquí te voy a esperar.

Yo traté de ser bueno,
de soportarte en tus peores momentos
de apoyarte en tus sueños.

No regreses,
el niño que dejaste
no es el hombre que ahora te habla.

Sigue con tu vida,
yo sacrificaré el camino fácil
y cuando mis esfuerzos den resultado
ya no serás hermosa y tierna,
habrás perdido los poderes de tu belleza
y buscarás esta estabilidad que negaste.

Esa estabilidad ya no te corresponde,
tendré a otras mujeres
más leales
y otras no tanto
pero de nadie volveré a ser incondicional
ya no me sacrificaré por nuestro amor
ahora sólo iré tras mis sueños
y quien quiera venir conmigo
muy bien
y quien quiera irse
muy muy bien.

Adiós, experimenta y no temas equivocarte.
Sólo había una oportunidad para fallar,
y fallaste.
Dedicate a aprender,
a ser un mejor ser humano.
No regreses a la escena del crímen
ya he retirado del piso
al niño que asesinaste.

Mucho gusto, soy Victor Hugo Raga,
un hombre como ninguno otro que hayas conocido antes.

Mi amiga imaginaria

Yo no sé si existes
o te he inventado
hay un calor en mis pies
que quiero creer que es tu aliento
cuando de los pinos caen
incesantes
copos de nieve.

No sé si te recuerdo
dudo que seas tú esto que extraño
esta compañía
esta puerta a mi pasado adulterado
ese caminar de la mano contigo
hacia nuestro futuro.

No, no puedo mentir
no es a ti a lo que extraño
extraño las hojas de este libro
en el que escribí todos mis sueños
que forjaba y motivaba mis esfuerzos
y en el que cada capítulo
estabas tú conmigo
dándome lo que siempre he querido
aunque tú no seas lo que quiero.

Una mirada, una palabra basta
para que me arrebates
este pequeño paraíso
ahora debo soñar otras cosas
debo escribir otros libros
en donde no se halle tu sonrisa
que es más mía que tuya
debo llorar por otras cosas
aunque en el fondo esté llorando por ti
debo creer que me amaste igual que yo
aunque creo que es imposible:
me enamoré de mi amor por ti
no de ti.

Sigue con tu vida, tienes mucho por delante, amiga imaginaria,
tienes mucho sin mi risa
tienes mucho sin mis besos
tienes todo lo que existe en esta vida y no soy yo
ojalá existas más allá de mis sueños
porque aunque trato de convencerme de que yo te he inventado
no puedo convencerme
de que este mundo no es mejor
porque tú existes.

jueves, 10 de enero de 2019

Todavía lloro

Todavía lloro
me estalla tu ausencia en los ojos
el fuego corre mojado por mi cara
y me insulto a mí mismo
porque pasa el tiempo
y no he aprendido
a vivir sin sentirte.

Me odio,
estar sin ti
es un castigo físico
me duele imaginarte feliz sin mí
me duele imaginarte sufrir y que no sea por mí
me duele que existas
y que no sea junto a mí.

Qué débil soy,
lucho por conquistar mis sueños
pero basta para quebrarme
un roce de tu risa,
el reflejo de la luna en el agua trayendo tu voz
y ni te cuento lo que siento
cuando recuerdo que alguna vez me amaste.

Se siente tan humillante,
pensar que puedes leer esto
y sentir pena por mí
ya que has dejado de amarme.

Sólo quiero escribir
y volverme a sentir contigo,
que también hayas llorado
y que te fundas en un abrazo conmigo
y luego de llorar reír
por lo tonto que somos
al querer vivir en esta ausencia nuestra
cuando teníamos que solamente amarnos.

miércoles, 9 de enero de 2019

La entrevista

¿Por qué hay algo en tu mirada que se me atasca en la garganta?
¿Por qué eres inteligente y me seducen tus labios tanto como tu palabra?
¿Por que eres tan sencilla, y sin pinturas en el rostro llenas de colores mis poemas?
¿Por qué en la naturaleza te ves como una de mis flores?
¿Por qué de repente llegas
como si estuvieras sintiendo cosas por mí
como si estuvieses deseando y queriendo en secreto desde hace mucho tiempo?
¿Por qué se siente tan bien cuando te desnudas y sólo soy yo el que te mira?
¿Por qué no puedo evitar preguntarme todo
cuando estoy dentro de ti
y me haces sentir
que eres la respuesta a cualquier cosa que pregunte?

Ah, preguntas, preguntas.
Ya veo por qué eres periodista,
cuando te penetro me llenas la sangre de entrevistas, de preguntas, de palabra y de vida.

martes, 8 de enero de 2019

El camino no elegido

No tengo dios
pero creo en mí.

Ella es hermosa,
todo lo que me excita de una mujer,
pero si no me trata con interés
vete de aquí:
te reemplazaré.

Ella es famosa,
la he admirado por años,
pero si debo escribir algo que no sienta
para no ofenderla,
que se vaya a la verga
escribiré mi verdad aunque me quede sin amigos.

Perdí 5 partidas seguidas de ajedrez,
reprograma ese cronómetro:
ganaré esta vez.

Que este poema tal vez no es el mejor
no me importa
el siguiente lo será.

Que algún día moriré,
es cierto
pero a diferencia de ustedes
los que me detestan
yo moriré sabiendo lo que es
ir más allá del miedo
ir a por todo
por aquello
que siento que merezco.

lunes, 7 de enero de 2019

Del otro lado de la ausencia

No tengo mucho tiempo,
llevo prisa,
pero ya me conoces
siempre hay espacio
para sufrir en un poema.

Sé que me olvidaste,
sé que ni me piensas,
lo sé porque me siento tan solo cada vez que te extraño
con la certeza cruel
de que no estás
del otro lado de la ausencia.

Sé que nunca fui real para ti
porque la diferencia de ambos
es que para mí tú eras la vida entera.

Tú tenías más que ganar sin mí
yo lo perdí todo
cuando te perdí.
Inclusive me canso,
cuando soy feliz y es sin ti.
Pero no te sientas especial, maldita sea,
ya yo sabía sufrir así
y antes de conocerte
ya me desangraba en los poemas.

Ahora sufro y es en ti en quien pienso,
a tu lado sufría pensando en alguien más
y mañana sufriré pensando en quien ahora me acompaña
y también me olvidará.
Es fácil ahora decirte que te quiero,
es fácil ahora que de ti no queda nada,
porque este amor nuestro
ahora solo a mí me pertenece.

El amor es de quien lo sufre.

Y no te confundas, idiota.
Sufro por ahora
apenas me vaya mejor
me sentiré feliz
y te olvidaré, como me olvidé de todas, cuando te perdí a ti.
El día de mañana sufriré otras penas,
me corazón será destrozado por otras dichas perdidas.
Así como perderte,
me hizo perder los sufrimientos
que guardaba en secreto,
cuando estabas conmigo.

Leyenda de los dos amantes

Él le preguntó en medio de un silencio entre sus brazos:

¿Por qué tú estás tan enamorada de mí?

Ella se sonrojó, se volteó, sonrió, lo miró y lo dejó de mirar, demostraba esa emoción ansiosa y fébril que impide el nacimiento de las palabras y el orden de las ideas.

Al final, cuando ella terminó de expresar su amor en su inverbalizable lenguaje, le preguntó con un tono natural, como de quien ha sido tan consentida y mimada por su hombre que se siente segura de sí, dueña del universo:

Y tú, ¿por qué me amas? Y una sed de amor llenó sus ojos.

Él empezó a reír, con una melodía traviesa y casi perversa que salía del fondo de su abdomen, tenía una risa de niño, una frescura pura y una sensibilidad inesperada en un hombre tan masculino.

Respondió:

¿Y a ti quién te dijo que yo te amo?

Y su risa llovió por todos lados, como cuando se rompe el cielo.

Ella no pudo contener la risa cuando trató de ofenderse para que la mimara, cruzó sus femeninos brazos como había aprendido a su lado desde aquella noche en la que supo que la mejor cura para los celos no es la fidelidad sino una buena y dominante cogida de su dueño.

Escondió su mirada entre el muro y la ventana, mientras inútilmente trataba de ejercer su oficio de niña malcriada y amada, que se veía obstaculizado por aquella hermosa risa que salía de sus tímidos y carnosos labios.

Cuando pudo articular algo, le dijo que en ese caso no le daría más besos, aunque la felicidad alejaba de su voz cualquier indicio de que la amenaza pudiese ser considerada seria.

Entonces él, que siempre sabía qué decir, le dijo:

Ah, qué lástima, y yo que te quería dar un beso.

Y le rozó el oído con sus enormes labios de hombre potente.

Ella se dio la vuelta como quién se apresura porque se le va a quemar la comida o a mojar la ropa que se seca al sol, y sujeto su rostro con ternura y firmeza, como si no quisiese que se le escapasen esos besos por nada del mundo, y empezaron a besarse, a hacer el amor, a lamerse, y a cambiar los poemas del día por la sucias y vulgares palabras de la noche.

Pero esa es otra historia, que no pertenece a la literatura.

Me gustan tus ojos

Me gustan tus ojos, ¿alguna vez te han escrito un poema sobre ellos?

Me gustas cuando me escuchas, y te ves tan fascinada.

Me gustas, me encanta ver el anhelo de tus ojos.

Me gusta hablarte de lo que me gusta, pero ahora me gusta aún más este silencio lleno de palabras que nos tiemblan como hojas en la brisa.

Miro tu piel suave, tu juventud, me pregunto si tendrás historia, o si acabas de nacer ahora que te miro.

Te ves tan insegura y afortunada de estar conmigo, miro tus labios, sonrío, y palideces como si murieras un poco, como si murieras de dicha.

Mi respiración se agita,
digo tu nombre, me acuesto sobre ti, me acaricias con tus sumisos brazos, te perpetuo en el deseo con mis fuertes músculos.

Y tú gimes, y yo estallo, y sucumbes ante el encanto, se ser conquistada y seducida como nunca antes.

Tienes el privilegio de estar dentro de una novela como las que alguna vez leíste y amaste.

Y mi sexo gotea dentro de ti una incesante fuente de literatura.
Y tus ojos arden sobre mí un inextingible fuego de poesía.

domingo, 6 de enero de 2019

Perdóname, no era mi intención

Perdóname si al verte me sentí nervioso
y empecé a soñar
en cómo serían nuestros hijos.

Perdóname si siento mariposas,
si quiero que te gusten los gatos,
y si en mi sonrisa te das cuenta
de que me olvidas del pasado.

No era mi intención que al solo verte,
me pusieras a sentirte
como si desde siempre te hubiese soñado.

Ay perdona la molestia,
no quise que fuese tan obvio
que antes de conocerte
practiqué mis estrategias tantas veces
para que al fin al reconocerte
podría enamorarte
y darte todo lo que quieres.

Perdóname si siento demasiado,
si te asusta lo que siento
si parezco apresurado
perdona si te escribo lo que siento
perdona si no eres tú esto que sueño
pero es que se siente tan bonito
y tú eres tan bonita
déjame creer
aunque sea sólo por un rato
que esto que me arde es verdadero
y que a tu lado encuentro
un lugar para mi fuego
yo sólo quiero un beso
y darte este poema
aunque amar no sea lo correcto
aunque ni siquiera sé
si ser mi musa es lo que sueñas.

jueves, 3 de enero de 2019

Oda a tus pequeños senos

Me encantan tus pequeños senos
que te hacen ver como niña
tierna, débil y vulnerable.

Me encanta tu frágilidad pura,
lamerte y sentirme perverso,
me encantan cuando te aprieto
y me siento enorme
al desvanecer dentro de mis manos
la sublime ola suave de tus senos.

Me encanta que nadie te vea,
que tu escote no invite a mirar,
que sólo a mi me pertenezcas.
Me encanta el culo que la da simetría a tu figura,
la delgadez eternas de tu cintura,
me encantan los jugos que nacen de tus labios,
y me excita los celos que sientes
ante cualquiera con enormes senos.

Me encanta la competencia con la que me cabalgas,
me encanta la inferioridad con la que te me entregas,
me encanta como por tener pequeños senos,
haces maravillas
para atraparme en ellos.

Me encanta cuando te aprieto el cuello,
y en tus ojos veo,
la superioridad que me hace eterno.

Oda a tus enormes senos

Se desprenden de tu ropa
y saltan sobre la cama
hasta que me empapan de ardor
todo lo que se puede llenar en mi cuerpo
a través del roce
de tus enormes senos y mis ojos.

Tu punta oscura,
como la noche,
eres la madre que necesito y deseo;
morderlos y lamerlos
es el lenguaje que mejor padezco.

Tus areolas enormes,
símbolos del misterio
que encierran las obras de arte
les paso mi lengua
las erizo
las estremezco
que delicía ser de nuevo niño
en la enorme fuerza violenta de tus senos.

Voy a llenar tus tetas de semen
voy a hacer pinceladas blancas con mi pene
tus senos son oscuros y enormes
y yo tengo
las estrellas que llenan tu universo.

Abre tus piernas, maldita.
Bendita sea la sed que sólo tú me quitas.
Introduzco mi gordura dura en tu virginal blandura
tu flor se llena de dolorosas cosquillas
tu abdomen de aleteos de mariposas
y yo te miro desde arriba
como el dios que soy
y contemplo tu dolor
tu placer, sumisión y entrega.

Y como eres virgen no protejo mi piel,
y como eres mía no lo saco cuando me corro,
y como soy tu dueño,
me duermo al culminar
sobre ese sitio seguro
al que sólo y solo me lleva
el olor de tus enormes senos.

Siempre será mejor

Siempre será mejor
ser el amor de su vida
que para siempre perdió.

Mejor que ser,
aquella oportunista opción,
que luego de darle la seguridad del dinero
de astío se aburrió.

Siempre será mejor,
aquel que la hizo sentir,
aquel que la hizo dar,
aquel que nunca la compró
el único, que genuinamente amó.

Siempre será mejor,
ser lo que perdió.
Aquel en quien siempre piensa,
cuando ve a su pareja
y se siente vacía
porque esos sueños que vive
no son realidad
si a su lado no estás tú.

Siempre será mejor,
ser aquel que sin que ella se diera cuenta
le robó el corazón,
sin esfuerzos ni promesas,
un mundo de sueños
en su corazón creó.
Siempre será mejor,
ser aquel
que ella añora
más que a la niñez
porque ni siquiera sus padres
le brindaron tal calidez.

Siempre será mejor,
ser aquel que ella
para siempre perdió
aquel que no la perdonó
aquel que al tratar de liberarse
del yugo delicioso
de la prisión del amor
para siempre -pobre niña-
su capacidad de amar destruyó
aquel que dejó por lógica
pero que nunca se arrancó del corazón.

Siempre, siempre será mejor...
ser ese hombre que no supera
el único que dejó imborrable huella
aquel al que ella sintió que pertenecía
siempre será mejor
ser al que ella de verdad amaba
cuando lo decía
sí, ella te amaba, de verdad lo hacía
porque después de ti
de los demás
sólo se protegía.

Siempre, siempre será mejor
ser aquello
que para siempre perdió.

The right thing to say

¿Pueden los lectores de mis textos darse cuenta de que cada uno es escrito con un diferente estilo, de que experimento, de que juego con las sutilezas de este arte entre cada línea? Lo dudo, amada mía, ni tú misma a veces puedes distinguir la realidad de la imaginación cuando escribo, y eso que tú eres la que menos lejos esta de todas las personas que se creen cerca de mí.

Te pensaba en el gimnasio, sabes, eras una niña muy pequeña y tierna, con trenzas en tu cabello. Todos podían notar lo enamorada que estabas, lo consentida que eras. Me encantaba verte hacer amigas, las muchachas de hermosos traseros y abdomenes imperceptibles querían entrenar contigo, como para resolver los misterios que tu figura desprendía en sus mentes.

¿Quién es esa niña? Es linda, tiene una figura perfecta. Ya entiendo por qué ese muchacho era tan arrogante, por qué nunca se le veía babeando por nadie como el resto. Y eso que no saben lo mucho que nos gusta leer y conversar de lo leído, lo mucho que me piensas en las flores y que te pienso cuando miro el cielo. Y eso que no conocen este autismo compartido que llamamos amor.

Y luego descubrir tu inocencia, lo consentida que eres, lo protegida que estás. Sí, cualquier hombre puede verte hermosa, pero ellos temerían ante tu pureza, no sabrían apreciarte porque no saben comprenderte. Yo soy diferente, mi niña, yo soy tu dueño y me siento orgulloso de ello.

Eres tan tierna cuando sientes celos, cómo odias que otras mujeres me deseen pero al mismo tiempo cuánto amas que yo sea todo lo que una mujer quiere. Cómo crees que llegué a ser quien soy sin experimentar y cagarla y descubrir todo lo que funciona y no funciona para conquistar un corazón como he conquistado el tuyo. Para mantenerte enamorada de mi misterio, para que siempre me admires como a ningún otro.

Escribir es eso, mi amor, siempre saber qué decir, siempre saber transformarse, tener el poder de la palabra, la sutileza imperceptible de crear mundos.

Ay, bebé, a mí no me tiembla la mano para apretar el gatillo. Y estoy por enamorarte de nuevo.

martes, 1 de enero de 2019

La vida que eligió vivir

"Hágame el favor y se me va al cuarto y se pone a leer y a escribir", le dijo él, con un tono disciplinario que imponía una autoridad que pondría verde de cólera a cualquier feminista que se metiera donde no la estaban llamando.

A ella por su parte le encantaba, era una mujer femenina, letrada, con un enorme talento para la prosa y la poesía, devoradora de libros y alérgica a la redacción de ensayos o a cualquier manifestación de la palabra que no fuese artística. Sentía e imaginaba, pero era incapaz de ideas o de explicaciones, como Cortázar.

Su único pecado era tal vez no ser hermosa, era atractiva, pero no llegaría al cine, ni al mis universo, ni siquiera a ser la amante de un hombre rico. Pero eso la hacía perfecta, sin la tentación de ser puta debido a la incesante demanda de los hombres, se entregaba a soledades melancólicas que le brindaban al mundo las piezas de literatura más exquicitas que alguna vez hayan dado los relieves venezolanos.

Hacían el amor todas las noches, y lo despertaba todas las mañanas con el desayuno listo, el café a su gusto (como le enseñó su suegra) y con una mamada de güevo digna de ganarse el primer lugar en la vida de un hombre tan importante para la historia.

Era de esos hombres que saben lo que quieren, que no les importa si es correcto, harán lo que sea y pagaran el precio que sea necesario para conseguirlo. Ella era como su hija, la mantenía, la enseñaba el oficio de ser la mujer perfecta para él. Él la había elegido por lo que era, pero la mantuvo en su vida por lo que sabía que podía llegar a ser.

Debía mantener la casa limpia, cocinar, atenderlo, y por sobre todo: escribir y leer. Le imponía que creciese, porque ambos eran animales de letras, seres callados con una naturaleza tímida e introvertida. Ella podía hacer lo que quería, mientras eso no significase faltarle el respeto, y apenas se diese la ocasión de que ella cruzara una raya que no debería, el con prontitud lo dejaba saber, con una autoridad que le humedecía en instantes la ropa interior.

"Vaya al cuarto y se pone estudiar, me hace el favor."

Y ella se iba, feliz, gloriosa, en el fondo no es que no quisiese escribir, ella vivía para eso, el asunto era que al saber que su hombre seguía siendo aquel guardían inquebrantable del cuál se enamoró y al cuál le entregó su cuerpo para ser de un solo hombre por el resto de su vida; al saber esto, ella se llenaba de dicha, se sentía segura, animada, fuerte. Creer en él era creer en sí misma. Siempre había escrito antes de conocerlo, pero al conocerlo, él le brindo algo que llenaría de poder para siempre la magia de sus letras, y ese algo era la certeza de que pertenecía a este mundo, de que tenía un hogar, el mejor hogar de todos: ser la mujer del mejor hombre que jamás haya existido. Y se iba contenta, y escribía, con la dicha de quien es feliz con la vida que eligió llevar.

La mirada del amor

Creía entrever algo en su mirada que le seducía pero no sabía explicarse qué: era la vejez, o más precisamente, la manifestación de que empezaba a perder su juventud: sus ojos ensoñados, sólo repotanciados por el maquillaje; su sonrisa gastada de madre joven y una coquetería intrínseca en las mujeres casadas e insatisfechas, más que con su marido, consigo misma, por haber vivido una vida fácil y cómoda que la había llevado a sentirse ahora tan atrapada. Víctima de sus circunstancias, sin duda alguna, por eso el resentimiento ante su marido. Imposible esperar algún tipo de responsabilidad que la hiciese tomar el destino en sus manos, su irresponsabilidad la había llevado hasta allí, y como toda víctima, esperaba que la misma irresponsabilidad la sacase: es culpa de todo, menos de mí y mis decisiones.

Él era más joven, y lo que hallaba en su mirada, en su rostro, en su gastada sonrisa, no era otra cosa que a su madre cuando él era niño. Pero no lo sabía, no podía saberlo, ¿cómo saber que lo que llamamos amor no es algo ajeno a nosotros y que nos posee por completo, si no más bien el recuerdo de una seguridad absoluta que nunca fue tan segura ni tan absoluta pero que no teníamos forma de saberlo? y que bueno, porque de lo contrario, tal vez hubiesemos muerto.

Era una presa fácil -supuso, instintivamente, sin verbalizar- bastaba con ver la competencia: muy distinta a la que se hallaría en la búsqueda de una mujer en sus primeros y más jugosos años. El aroma a fruta fresca atrae a todo tipo de insectos, o tal vez sea la fiesta de los colores, o la blandura de la textura. Pero una vez que la madurez se colma, muy pocas frutas pueden conservarse en el árbol, y menos aún son las criaturas que quieren comerla del piso, abierta, y con moscas celebrando el resultado de su paciencia.

Era la ventaja del mundo antes de las redes sociales, tu competencia era tu entorno: muchachas pobres indicaban pobres competidores. El barrió era el paraíso del hombre de clase media, allí era rico. Pero ahora la competencia son centenares de muchachos sedientos a través de una pantalla, que al regalar toda su atención a cambio de nada, hace que la mujer no luche ni se esfuerce por la atención del muchacho que le gusta: puede llegar a casa, abrir su teléfono y llenar esa bolsa rota que existe en el interior de toda mujer que se llama ego, y necesita ser llenada de halagos y cumplidos todo el tiempo porque es así cómo mide cuánto vale.

Allí iba, mirándola, ella pretendía estar desprevenida, víctima -siempre víctima- de su deseo, del momento, de lo espontánea que a veces puede ser la vida. Invitándolo con sus ojos, arrodillándose ante la grandeza en la que sus ilusiones lo colocaban a él como un posible escape de tanta mierda, y él, inexperto pero irracionalmente seguro de sí, no imaginaba cuánto futuro iba a costarle darse en pedacitos de presente. Cuántas noches sufriría, cuanta paz y vida perdería, al perder la lengua, la fe, la convicción y la palabra, por beber de los sueños de aquella copa rota que lo desangraba en cada sorbo que bebía.